La cirugía para extirpar sólo el tumor renal es preferible a la eliminación total del riñón

Actualizado 18/04/2012 12:17:05 CET

MADRID, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes renales de cáncer, a los que solo se les ha extirpado el tumor, tienen una mejor supervivencia que los pacientes a los que se les ha extirpado todo el riñón, según un nuevo estudio de la Universidad de Michigan (UM).

Después de un promedio de cinco años, el 25 por ciento de los pacientes a los que se les había practicado una nefrectomía parcial -en la que se extrae sólo el tumor, y un pequeño margen de tejido sano- habían fallecido, en comparación al 42 por ciento de los pacientes a los que se les había practicado una nefrectomía radical -en la que se extrae todo el riñón-, según el estudio. Los resultados de la investigación han sido publicados en el 'Journal of the American Medical Association'.

"Para los pacientes candidatos a la nefrectomía parcial, ésta debe ser la opción de tratamiento preferida. Además, los pacientes más jóvenes, o aquellos con antecedentes de problemas médicos, se benefician más de la nefrectomía parcial", afirma el autor principal del estudio, Hung Jui-Tan, residente de Urología en la Escuela de Medicina de la UM.

Los investigadores estudiaron a 7.138 beneficiarios de Medicare que pad ecían cáncer renal en fase inicial, hasta ocho años después del tratamiento. Los pacientes tenían las mismas probabilidades de morir de cáncer de riñón, sin importar el tipo de cirugía que recibieron, lo que sugiere que cada procedimiento tiene la misma probabilidad de curar el cáncer. Sin embargo, la discrepancia de supervivencia se encuentra en el número de pacientes que murieron por otras causas derivadas del tipo de cirugía.

"A medida que más y más personas son diagnósticadas con estos cánceres pequeños, en fase temprana, hay más interés en conocer la mejor manera de tratarlos", explica el autor principal del estudio, David C. Miller, profesor de Urología en la UM.

La pregunta, sin embargo, es si la nefrectomía parcial -un procedimiento técnicamente más difícil, y potencialmente, asociado con más complicaciones a corto plazo- es preferible a la nefrectomía radical. Por otro lado, la eliminación de un riñón puede aumentar el riesgo de enfermedad renal crónica, que se asocia con alteraciones en los lípidos, enfermedades cardiovasculares, e insuficiencia renal. El debate es similar al de la cirugía del cáncer de mama, en la que los estudios han encontrado que la lumpectomía, más radiación, es comparable a la mastectomía.

"Este estudio no sugiere que todos los pacientes con cáncer renal en fase inicial deben recibir una nefrectomía parcial; pero es compatible con la noción de que tenemos que ampliar el uso de la nefrectomía parcial, y elegirla como una opción de tratamiento para los pacientes con tumores pequeños, tanto como sea posible, con el fin de optimizar la supervivencia a largo plazo", concluye Miller.