Actualizado 17/04/2013 18:56:11 +00:00 CET

Centenares de sanitarios de los hospitales del ICS protestan por el aumento de su jornada laboral

Hospital Germans Trias i Pujol. Can Ruti.
HOSPITAL GERMANS TRIAS I PUJOL

BARCELONA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Centenares de trabajadores de los ocho hospitales públicos del Instituto Catalán de la Salud (ICS) han protestado este miércoles por el aumento de su jornada laboral y por los efectos que, a su juicio, han tenido los recortes presupuestarios en la calidad de la asistencia sanitaria.

Convocados por la plataforma sindical unitaria de la sanidad en Catalunya, los sindicatos han realizado paros parciales, como aperitivo de la concentración prevista este jueves a partir de las 11.00 horas frente a la sede del ICS, la mayor empresa pública de Catalunya y que emplea a unos 41.000 trabajadores.

Las protestas se han sucedido entre las 8.00 y las 9.00 horas en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona --en este caso han coincidido con la inauguración esta semana de un nuevo helipuerto--, el Joan XXIII de Tarragona y el de Viladecans y Vall Hebron, mientras que a las 12.00 ha sido el turno del Arnau de Vilanova de Lleida, a las 13.00 de Bellvitge y a las 14.00 del Josep Trueta de Girona.

En declaraciones a Europa Press, fuentes sindicales de CC.OO. han cifrado en cerca de 300 los participantes en la protesta del Germans Trias i Pujol, cifra que han elevado a 350 en el caso del Vall d'Hebron, donde los sanitarios han hecho un recorrido por el interior del centro para protestar por lo que consideran el "desmantelamiento" del sistema sanitario público.

Bajo el lema 'Ni una hora más, ni un contrato menos', los trabajadores se han manifestado contra el aumento hasta las 1.664 horas anuales de su jornada laboral, decretada por la dirección del ICS a principios de marzo, después de que las negociaciones con los sindicatos emprendidas el 1 de febrero finalizaran sin acuerdo.

El ICS ha recordado reiteradamente que la nueva jornada laboral se ha establecido en cumplimiento de un decreto estatal que fija en 37,5 horas semanales el mínimo que debe trabajar el personal funcionario.