Jornada de CCOO Aragón sobre cáncer de origen laboral, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza. - EUROPA PRESS
ZARAGOZA 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Salud Laboral de CCOO Aragón, Luis Clarimón, ha alertado de que, en el año 2025, sólo se reconocieron 119 cánceres de origen laboral, cuando las estimaciones hablan de que entre un 5 y un 10 por ciento de estas enfermedades tienen su origen en el trabajo, lo que aumentaría este número hasta las 16.000.
Así lo ha afirmado el dirigente sindical en declaraciones a los medios de comunicación durante unas jornadas sobre cáncer laboral que organiza este martes CCOO en colaboración con el Área de Derecho del Trabajo de la Universidad de Zaragoza (Unizar) y financiación del Gobierno de Aragón, en las que se ha dado a conocer la publicación de un libro sobre esta cuestión.
"El cáncer laboral es una cuestión muy relevante que pasa en muchas ocasiones desapercibida", ha advertido Clarimón, lo que quiere decir que "la mayor parte de los cánceres laborales no se están reconociendo, pasan desapercibidos y, por lo tanto, tampoco se previenen ni se tratan adecuadamente por quien corresponde".
Así, ha señalado que hay "miles de personas trabajadoras expuestas a cancerígenos en sus puestos de trabajo en diferentes sectores", entre las que ha destacado el aumento de la sílice por su uso en la fabricación de cocinas o baños: "Ese polvo se corta, se taladra, se respira y da lugar a problemas pulmonares graves, entre ellos el cáncer".
A ello ha sumado los tumores que provoca la exposición al amianto, a los acronitrilos o al formaldehído, de uso habitual en el sector sanitario en muestras de anatomía patológica, el humo del diésel en muchas fábricas, naves o incluso en trabajos al aire libre, varios metales pesados con distintas sustancias cancerígenas como el cromo o el cadmio, el polvo en las industrias de la madera, así como la exposición a la radiación solar.
Con respecto al diésel, ha insistido en "lo fácil que sería ir cambiando todas esas carretillas --en las industrias-- por carretillas eléctricas", aunque ha reconocido que otras sustituciones son "más complicadas", como es el caso de la sílice, que está en la propia materia prima, por lo que en estos casos habría que trabajar en el aislamiento y en reducir la exposición "al mínimo técnicamente posible".
MÁS CONCIENCIA, CONTROL Y DATOS
Ante ello, ha pedido que las empresas "tomen conciencia" de este problema y toman las medidas para evitar la exposición a cancerígenos, y a las administraciones que aumenten el control para que se cumpla la normativa e incrementen los recursos económicos y humanos para poner en marcha la Agenda Nacional para la Prevención del Cáncer Laboral.
El principal problema es que "los datos que tenemos sobre el cáncer son muy escasos" para desarrollar investigaciones, con algunas de las sustancias peligrosas --el formaldehído, el humo del diésel o los acronitrilos-- que se han incorporado recientemente, y que la dificultad radica en que estas enfermedades, al igual que el resto de enfermedades profesionales, "no se declaran" y "pasan como enfermedad común", atendidas en el sistema público, en lugar de en las mutuas como sucede en otros países europeos como Alemania o Francia.
Por su parte, el profesor de Derecho del Trabajo de Unizar y coautor del libro 'Cáncer y trabajo', que se ha presentado este martes, Miguel Olmos, ha explicado que España utiliza un sistema diferente a la hora de contabilizar los casos de cánceres de origen laboral, pero ha aseverado que "las diferencias son abrumadoras" y demuestran que "no está funcionando". "En hombres hay una infradeclaración abrumadora, pero en mujeres ya es terrible", ha alertado.
Olmos ha considerado que esto se debe a que España no ha desarrollado suficientemente la normativa --el real decreto que desarrolla la Ley de Prevención de Riesgos Laborales--, pese a que es similar a la de otros países europeos.
Todo ello a pesar de que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce unas 134 sustancias presentes en el ámbito laboral que producen tumores, hasta el punto de que "aproximadamente el 25% de los trabajadores están expuestos a algún cancerígeno a lo largo de su vida laboral".
PRESCINDIR DE SUSTANCIAS COMO LA SÍLICE
El principal problema, en opinión del profesor universitario, es que "hay muchas sustancias cancerígenas a las que no estamos dispuestos a renunciar, y eso como sociedad nos lo tenemos que hacer mirar".
Ha puesto como ejemplo los aglomerados de cuarzo que se instalan en las cocinas, que "nos parecen fantásticos", pero en la producción e instalación de estos materiales "de marcas que todos conocemos", existe el riesgo a exposición a la sílice cristalina, que es uno de estos cancerígenos y es responsable del incremento en la prevalencia de la silicosis, que prácticamente estaba desapareciendo al estar tradicionalmente ligada a la minería de carbón.
"¿Podemos prescindir de ellos? Yo creo que sí. Nuestras cocinas, hace unos años, no los tenían y no les pasaba nada", ha remarcado, zanjando que "algunos de los cancerígenos sí que nos podemos permitir reducirlos".
TRABAJADORES QUEMADOS O CÁNCER DE MAMÁ Y TRABAJO NOCTURNO
La otra autora del libro, Sonia Pedrosa, también profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en Unizar, ha añadido que también hay investigaciones incipientes que relacionan el síndrome de 'burnout' o 'trabajador quemado' con el cáncer.
Pedrosa ha explicado que es necesario probar que la enfermedad tiene origen laboral, lo cual "a veces es complicado", además de que hay muchos tipos de cáncer que no están reconocidos en el real decreto, lo que dificulta su reconocimiento.
Por ejemplo, los casos de cáncer de pulmón por la exposición a sustancias como el amianto sí que están reconocidos. Sin embargo, no lo está la relación entre el cáncer de mama y el trabajo nocturno o el cáncer de ovarios, todavía en una investigación "en estado incipiente".
"Esto es lento porque hacen falta unos estudios científicos detrás, una confirmación realmente de su origen profesional, porque hacen falta unos estudios científicos", ha expuesto.