Carcedo apoya financiar la pastilla preventiva del sida pero matiza que "no es la panacea"

Acto de homenaje a profesionales sanitarios del ámbito del VIH en el Ministerio de Sanidad
Óscar J.Barroso - Europa Press
Publicado 29/05/2019 14:31:00CET

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, se ha mostrado partidaria de financiar en el sistema sanitario público la pastilla preventiva del sida, conocida como profilaxis pre exposición (PrEP), pero ha matizado que "no es la panacea".

"Solo previene de la transmisión en ese acto sexual, no de todas las enfermedades de transmisión sexual ni en todas las prácticas. Siendo eficaz, tiene limitaciones", ha argumentado Carcedo en declaraciones a los medios antes de un acto en el Ministerio donde se ha reconocido a los profesionales sanitarios que han trabajado en la atención a personas con VIH.

Según ha explicado Carcedo, su financiación pública "se está estudiando", tanto en la Comisión de Farmacia como en la de Salud Pública junto con las comunidades autónomas, para saber con exactitud qué indicaciones dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) se puede hacer del fármaco.

"Que se sepa para qué sirve y qué indicaciones concretas debe tener. En eso se está trabajando", ha añadido. Preguntada sobre si, en cualquier caso, estaría a favor de su implementación, ha defendido que "todo lo que consiga prevenir hay que utilizarlo".

Tal y como ha recordado en su intervención, al día se detectan unos 10 nuevos casos de sida en España, lo que supone alrededor de 3.400 al año. "Hemos conseguido que la enfermedad sea crónica, ha habido incluso algún caso de curación, pero hay que avanzar en la investigación y los tratamientos para lograr la curación", ha analizado.

Sobre los "retos pendientes", Carcedo ha indicado que es el primero es alcanzar los objetivos 90-90-90 de la ONU; 90 por ciento de personas con VIH diagnosticado, 90 por ciento con tratamiento antirretroviral y 90 por ciento con carga viral suprimida. España se encuentra muy cerca de estas cifras, pues hay un 86,2 por ciento de afectados que conoce su diagnóstico, un 93,4 por ciento que cuenta con tratamiento y un 90,4 por ciento con supresión viral. "Es una tarea en la que seguimos trabajando. Sabemos que es necesario reforzar los esfuerzos para incrementar esos porcentajes", ha asegurado la ministra.

CARCEDO: "CIERTO RELAJO" EN LA PREVENCIÓN

Por otra parte, la ministra ha incidido en que, a pesar de los avances en las últimas décadas, todavía se producen estigmas alrededor de esta enfermedad que hay que erradicar. Junto a esto, ha mandado un mensaje "especialmente a los jóvenes" ante el "repunte" de casos: tres de cada diez nuevos casos son menores de 30 años, ha recordado.

"Se está produciendo un cierto relajo en las medidas preventivas del sida. Tenemos que volver a poner la prevención en primera línea para desterrar ese relajo", ha apostado Carcedo, que ha reconocido la necesidad de "realizar un abordaje integral y multidisciplinar" en esta patología, "abarcando todas las especialidades que puedan intervenir en la atención del paciente con infección por VIH".

La ministra ha celebrado los avances hasta la fecha en fármacos antirretrovirales, por ejemplo, y ha puesto en valor a los profesionales sanitarios que a lo largo de casi cuatro décadas han trabajado en el abordaje del VIH y el sida en España. Los profesionales que han participado en el homenaje han relatado las dificultades a las que se enfrentaron cuando el sida era una enfermedad desconocida, contagiosa y de pandemia.

"Fueron tiempos difíciles en los que la labor de los profesionales que atendían a estos pacientes fue clave", ha reconocido Carcedo. De hecho, tal y como han recordado los expertos, en los años 80 la esperanza de vida no superaba los dos años. Hoy, ha dejado de ser mortal para convertirse en enfermedad crónica, ha precisado la ministra.

A 31 de diciembre de 2016, se estimó que había 146.500 personas con el virus del VIH en España. Según el último informe epidemiológico, en 2017 se notificaron 3.381 nuevos casos. La situación, a pesar de todo, es "mucho mejor" que al comienzo de la epidemia. Ahora, los profesionales se centran en retos como la calidad de vida del paciente o la detección precoz, y no tanto en combatir la enfermedad. "Aunque hemos sido expertos en cuidados, ese bagaje ha sido importantísimo", ha recordado el doctor Fernando Lozano, del Hospital Virgen de Valme de Sevilla.

Contador