Actualizado 07/04/2010 14:10 CET

Uno de cada cinco pacientes de EPOC desconoce su condición

MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

Hasta un 20 por ciento de los adultos con factores de riesgo se encuentran sin diagnosticar pero sufren enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según un estudio del Centro de Atención Sanitaria West Park en Toronto (Canadá) que se publica en la revista 'Canadian Medical Association Journal'. La EPOC es un trastorno común respiratorio que se cree afecta al 10 por ciento de las personas de 40 años o más.

El estudio se realizó para medir la prevalencia de EPOC en una población de riesgo de adultos de 40 años o más con antecedentes de tabaquismo de al menos 20 paquetes por año, el número de paquetes fumados al día multiplicado por el número de años en los que se fumó, que visitaron un centro de atención primaria por cualquier motivo. El estudio evaluó la exactitud del diagnóstico previo o la ausencia de éste de EPOC e identificó las características clínicas asociadas.

Entre los 1.003 participantes, los investigadores identificaron EPOC en aproximadamente uno de cada cinco adultos. Aunque más de tres cuartas partes de los pacientes con el trastorno decían tener al menos un síntoma respiratorio, dos terceras partes no eran conscientes de su diagnóstico.

Según explica Roger Goldstein, responsable del estudio, "estos descubrimientos sugieren que los adultos que acuden a las consultas de atención primaria con factores de riesgo de la EPOC son un importante objetivo para la detección y la intervención precoz".

La existencia de un infradiagnóstico de la EPOC se había puesto de manifiesto ya en otros informes pero su extensión es destacable en el actual dado que todos los pacientes tenían dos factores de riesgo importantes de la enfermedad.

Los autores concluyen que la detección precoz de la EPOC en pacientes de alto riesgo en las instalaciones de atención primaria es posible y que el éxito de una intervención temprana podría dar lugar a importantes reducciones en la mortalidad, morbilidad y costes sanitarios asociados con la enfermedad, aunque esto debería probarse a través de futuros análisis.