Actualizado 30/03/2006 23:03 CET

Bruselas reclama criterios comunes para vacunar en caso de pandemia de gripe aviar

BRUSELAS, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea prepara una recomendación que presentará en mayo a los ministros de Sanidad de la UE para que los Estados miembros establezcan criterios comunes para definir los grupos de riesgo entre la población que deberían ser vacunados en caso de que se produjese una pandemia de gripe aviar en Europa.

La recomendación es la opción que empleará Bruselas para persuadir a los países de la UE de que eliminen uno de los obstáculos de la cooperación entre ellos en caso de una situación de alerta sanitaria en toda Europa, tal y como detectó el simulacro que hicieron la Comisión y los 25 Estados miembros el pasado noviembre para probar su nivel de preparación ante una eventual pandemia de gripe aviar.

El representante del Centro de Preparación de Emergencia y Respuesta, el doctor John Simpson, explicó hoy los resultados de una simulación en la que se trató de comprobar cuál es la capacidad de los Estados miembros para hacer frente al hipotético caso de que se declarara una alerta sanitaria debido al contagio y propagación de gripe aviar entre humanos.

En términos generales, Simpson indicó que la UE está "razonablemente bien preparada en comparación con hace 18 meses", cuando casi ningún país europeo tenía un plan nacional de urgencia en este caso. A día de hoy, todos los tienen.

"Los Estados miembros están trabajando mucho en sus planes" y "la dirección es muy positiva", insistió Simpson que, sin embargo, agregó que todavía hay puntos en los que los países tienen que mejorar, entre ellos, en el hecho de que los planes nacionales deberían tener más en cuenta "la dimensión internacional" de la pandemia.

Como ejemplo, el doctor se refirió al hecho de que como no hay vacunas para toda la población europea, es evidente que los países deben fijar los grupos de riesgo, algo para lo que de momento no existe un criterio común y que "puede ser un problema", dijo, porque supondría un obstáculo para que los socios europeos sean capaces de "interactuar con lo que hacen otros Estados miembros".

El portavoz de Salud y Protección al Consumidor, Philip Tod, matizó que "los Estados miembros son totalmente libres para vacunar a su población" y recordó que ni siquiera en la Organización Mundial de la Salud (OMS) existe una pauta para definir los grupos de riesgo, donde, en términos generales, podría incluirse la población mayor de 65 años o los profesionales en contacto con los enfermos.

A pesar de esto, indicó que el Ejecutivo comunitario espera poder presentar la recomendación a los representantes de los Estados miembros en la reunión que celebrarán en Estocolmo entre el 15 y 17 de mayo próximos y donde se revisarán los planes de preparación ante la gripe.

PEOR ESCENARIO POSIBLE

La necesidad de un criterio común para definir los grupos de riesgo forma parte de las conclusiones del simulacro que se organizó en toda la UE los pasado 23 y 24 de noviembre y que recreó "el peor escenario posible", con la hipótesis de una pandemia de gripe entre humanos provocada por una persona que llegó de un país tercero y que había contraído la enfermedad por contagio de otra persona.

Para hacerlo más real, se simuló que el agente contaminador fuera un virus H5N8, diferente al H5N1 del que, por los casos de la gripe en aves, se pudiera tener algún conocimiento. La OMS declaró el nivel 5 de alerta, que ascendió al nivel 6 a las dos semanas del hallazgo del brote y después del contagio de unas 800.000 personas.

Cuatro meses después la situación ha empeorado hasta un punto en el que cada semana se detectan millones de nuevos casos y ningún país queda libre de la pandemia. En este momento es cuando empiezan a estar disponibles las vacunas para este tipo de virus, en un número "muy limitado", lo que provoca que "se necesite establecer los grupos prioritarios".

PLANES NACIONALES

Los objetivos del ejercicio eran probar la adecuación y ejecución de los planes nacionales de cada país de la UE, mejorar la compatibilidad e interoperabilidad entre ellos, examinar la validad de las contramedidas y el papel de la Comisión Europea durante la crisis sanitaria.

Para ello, se implicaron autoridades ministeriales, sanitarias, servicios de urgencia y medios de comunicación de los 25 Estados miembros -en el caso de España, participaron 50 personas-, Islandia, Noruega, Suiza, responsables de la sección de gripe de la OMS, la industria farmacéutica y diversas agencias europeas de sanidad e investigación de enfermedades.

Durante dos días, todos los participantes actuaron como si el escenario hipotético fuera real y la UE estuviera viviendo una crisis sanitaria de tales características, de manera que pudiera probarse la capacidad de los Estados miembros para reaccionar a una eventual pandemia.

En términos generales, el resultado del simulacro fue "muy útil", puesto que arrojó información que la Comisión espera poder trasladar a "acciones más concretas", dijo Simpson. Sin embargo, también evidenció aspectos que hay que seguir mejorando, sobre todo por lo que respecta a la comunicación entre los Estados miembros en una emergencia de este tipo.

Entre ellos, la necesidad de mejorar la comunicación entre los Estados miembros y la Comisión con un sistema para el que no sirve el Sistema de Alerta Temprana que se emplea actualmente para notificar nuevos casos de la enfermedad, que de momento solo afecta a aves. El análisis del simulacro concluyó que en caso de crisis sanitaria por el contagio de personas el flujo de comunicación sería tal que habría que establecer un sistema acorde.

También se recomienda que los planes nacionales tengan más en cuenta la dimensión internacional, no sólo por lo que respecta a los criterios de los grupos de riesgo, sino también por lo que especta a "las restricciones de viajes", "cuarentenas" o a la "cooperación en cuanto a reservas de antivirus".