La bioplastia de hombros, el lifting invisible o el cuello de Nefertiti, nuevas técnicas para el rejuvenecimiento facial

Actualizado 18/06/2012 14:58:47 CET

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

La bioplastia de hombros, el 'lifting' invisible, la técnica del cuello de Nefertiti o el láser lipólisis se han convertido en las nuevas técnicas para el rejuvenecimiento facial, junto al tratamiento del murciélago para el botox y el láser para hiperhidrosis. Y es que, estas técnicas se encuentran a medio camino entre la cirugía estética convencional y los pequeños retoques, según explica el doctor de la Clínica Ordás Rafael Gálvez.

En concreto, la bioplastia de hombros permite modificar ángulos y volúmenes del rostro y del cuerpo mediante el uso de materiales de relleno y, además, con la nueva aplicación se consigue elevar los hombros y hacerlos más armoniosos. Por ello, el paciente "ideal" sería una persona con los hombros caídos. No obstante, está desaconsejada en aquellos pacientes con enfermedades autoinmunes no solucionadas.

Para poder desarrollar este tratamiento, los especialistas realizan un estudio de la morfología del paciente para definir la localización ideal de los implantes. Así, mediante anestesia local, introduce el relleno necesario con una cánula que evita dañar vasos o nervios y se coloca la cantidad necesaria para realzar los hombros y darle una mejor estructura sin exagerar.

Asimismo, con el 'lifting' invisible se consigue eliminar la flacidez, definir el óvalo y rejuvenecer tanto el tercio medio como el tercio inferior de la cara ya que despeja el canto externo de los ojos, sube las colas de las cejas y define los pómulos y el óvalo facial.

Esta técnica está diseñada para personas entre 40 y 60 años cuyo rostro ha descendido con la flacidez y los ángulos y curvas de la cara se han difuminado por el efecto de la gravedad y por la relajación de los tejidos blancos de la cara, la grasa y la piel. Sin embargo, los expertos desaconsejan someterse a este tratamiento a aquellas personas que tengan una relajación excesiva de la piel o que necesitan un mayor grado de rejuvenecimiento general del rostro.

Otra de las técnicas es el láser lipólisis con el que se elimina la grasa del tercio inferior del rostro y del cuello que hace que el óvalo facial se desdibuje y el cuello pierda su forma original. Por tanto, es ideal para aquellos pacientes con exceso de grasa en la piel que hace que le cuelguen bolsas a ambos lados del mentón o que tenga papada, siempre y cuando no sea excesivo.

CUELLO DE NEFERTITI Y TÉCNICA DE MURCIÉLAGO PARA BOTOX

Respecto al tratamiento de cuello de Nefertiti, Gálvez explica que se utiliza para redefinir el ángulo cérvico-facial tal y como se tiene durante el periodo de juventud. Esta técnica sirve para las personas que tienen algo de grasa en el cuello y cierto descolgamiento pero que no se quieren someter a un 'lifting' tradicional de cuello.

Con esta operación, los pacientes consiguen estilizar el cuello, repartiendo y retrasando la piel y la grasa sobrantes. Además, si existe mucha grasa en la papada es conveniente combinar esta técnica con la del láser lipólisis para reducirla. Asimismo, no hace falta llevar vendajes debido a que se realiza mediante una sutura elástica reabsorbible, no se quita piel y sus resultados perduran en el tiempo.

La técnica del murciélago para el botox se utiliza para evitar las pequeñas complicaciones o los efectos indeseados que a veces se producen al infiltrara botox. Gracias a esta técnica se consiguen evitar los efectos secundarios derivados de la aplicación del botox y se evitan los dolores de cabeza que algunos pacientes presentan por haber inyectado la toxina dentro de la luz vascular de la vena temporal frontal o en algunas de sus ramas accesorias.

Por último, el láser para hiperidrosis permite eliminar de forma casi completa y definitiva la sudoración excesiva de la piel. En concreto, la técnica se realiza mediante la introducción de una sonda láser que elimina la mayoría de glándulas sudoríparas, las causantes de la sudoración excesiva. Este procedimiento dura aproximadamente media hora y no deja cicatriz.

(EUROPA PRESS SALUD)