Actualizado 15/03/2011 17:33:50 +00:00 CET

Bernat Soria aboga por una política de recursos humanos "más empresarial" en la sanidad pública para que sea sostenible

Bernat Soria
EP

SEVILLA, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ex ministro de Sanidad e investigador Bernat Soria ha asegurado que para que el Sistema Nacional de Salud (SNS) sea sostenible en el futuro es necesario que cuente con una política de recursos humanos "más empresarial, que realice gestión de procesos y que incorpore la calidad y la innovación a su desarrollo".

Soria ha ofrecido este martes en Sevilla la conferencia 'Calidad e innovación en Sanidad: un nicho para la creación de empresas', dentro del foro de la Escuela Andaluza de Economía, dependiente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).

El también director del Departamento de Células Troncales del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) ha sostenido que la calidad y la innovación son las claves para hacer una sanidad más sostenible. "Hay quien habla de que la innovación tecnológica o en medicamentos es cara, pero la continua incorporación de la innovación es lo único que nos diferencia del hombre primitivo", sentencia.

De este modo, insiste en la necesidad de innovar, transferir la innovación y generar estructuras para mejorar las condiciones de vida de las personas, donde un sistema de salud "debe ser mucho más que la asistencia sanitaria". Así, apunta al valor estratégico del SNS para garantizar el estado de salud, para que los ciudadanos liberen recursos para otras actividades "al no tener que pagar por su sanidad", y ofrece empleo de alta calidad "no deslocalizable".

Además, ha insistido en que el sector sanitario constituye un importante nicho de diversificación empresarial, con "buenos profesionales, buena estructura, buena ciencia y de calidad, aunque no mucha, y una buena industria biotecnológica que está comenzando a tener cuerpo". Estos sectores de oportunidad empresarial y "anticíclicos" sería la biotecnología, la industria farmacéutica o la tecnología farmacéutica.

En este marco, ha defendido que Andalucía se posiciona como "pionera" a nivel internacional en la aplicación de nuevas tecnologías en el ámbito de la salud, con la receta electrónica.

En el ámbito empresarial, la comunidad cuenta sin embargo con 44 empresas, la mitad de ellas agroalimentarias y 16 sanitarias, de las que "ninguna es de gran tamaño". "Si queremos ser competitivos con 44 pequeñas empresas no vamos a ninguna parte, sino que se necesitan unas 50 o 100 pequeñas, además de dos o tres granes que puedan llegar a los grandes proyectos", sentencia.

INVESTIGAR SIN VENDER

Según Soria, aunque se crean miles de empresas biotecnológicas en España, "el 40 por ciento de ellas fracasan, con un 20 por ciento que pierde todo lo que invirtieron y otro 20 por ciento que pierde una parte". "Se trata de un sector con riesgo muy alto que necesita mucho capital y del que sólo el 20 por ciento recupera multiplicada su inversión", añade Soria, que matiza que muchas de las biotecnológicas "no nacen pensando en vender, sino en investigar".

Para el desarrollo de este sector, Soria recomienda que se acorten los tiempos de desarrollo, disminuir costes, ser intensivas en capital, incorporarse a la industria farmacéutica "cuanto antes" y hacer un esfuerzo "regulador y comercial". "Hay que aprovechar el buen sistema sanitario, los buenos profesionales, además de aunar la biotecnología incipiente y la farmacéutica conocedora de los problemas del mercado", agrega.

OPORTUNIDAD TECNOLÓGICA

Por su parte, el secretario general de Innovación de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, Juan Martínez Barea, ha subrayado que Andalucía cuenta con una "oportunidad enorme en la confluencia entre el turismo, la biotecnología y la sanidad, ya que puede crear un increíble foco de creación de riqueza". "Se está produciendo un tsunami tecnológico que supone una oportunidad", añade.

Así, recuerda que se crean muchas empresas, pero que éstas "se quedan pequeñas y se necesita un crecimiento mucho mayor". "El mundo se divide entre los países preparados y los que no, y hay que insistir en el aumento de la formación, la innovación, la educación, las iniciativas y la ciencia", señala Martínez Barea, que insiste en que

"Se trata de una oportunidad de crecer. Es una gran ola que viene y tenemos que prepararnos para que no nos arrastre", concluye.