MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
La secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Elena Casaus, ha cifrado en 74 millones de euros el ahorro que ha supuesto en conjunto para el Sistema Nacional de Salud (SNS) la entrada al mercado español de dabigatrán genérico, que se produjo en enero de 2024 con la prevención del ictus y de la embolia sistémica en adultos con fibrilación auricular no valvular (FANV) como indicación principal.
Este impacto económico positivo se ha producido "a pesar de tratar a más pacientes", ha indicado con motivo de la presentación, este martes en Madrid, del informe 'Contribución de los medicamentos genéricos al mercado de anticoagulantes orales', que ha sido elaborado por la consultora IQVIA para esta organización.
En este contexto, Casaus ha declarado que se ha analizado "el impacto directo sobre el gasto farmacológico" y otro indirecto a través del "ahorro en recursos asistenciales" derivado, entre otros aspectos, de evitar la monitorización del International Normalized Ratio (INR, por sus siglas en inglés). Sin la entrada de dabigatrán genérico, "tratar al mismo número de pacientes habría supuesto 57 millones de euros adicionales de gasto farmacológico", ha afirmado en relación con el primer apartado.
Este dato equivale a un 74 por ciento más respecto al gasto real observado tras la entrada del genérico, ha continuado, para añadir que el ahorro en costes indirectos es de 17,2 millones de euros. En este último ámbito, ha destacado aspectos como el tiempo de los profesionales de la Medicina y la Enfermería, así como "el material sanitario, el tiempo del paciente y los costes de desplazamiento".
BENEFICIO CLÍNICO "SUSTANCIAL Y CUANTIFICABLE"
Todo ello se traduce en "un coste anual estimado que asciende a 3.033 euros por paciente y año", ha proseguido, tras lo que ha centrado su intervención en el "beneficio clínico sustancial y cuantificable" de la incorporación de este compuesto genérico. Así, el incremento en su uso ha generado "3.171 años de vida" adicionales y "2.716 años de vida ajustados por calidad (AVAC)", ha destacado.
En este sentido, la entrada de este genérico en el mercado ha provocado una mejora en la accesibilidad a anticoagulantes orales directos (ACOD). Al respecto, ha puesto en valor el hecho de que se haya ampliado su uso para indicaciones como la embolia pulmonar y la trombosis venosa profunda, lo que se ha producido en el contexto de que las enfermedades cardiovasculares representan "el primer reto" del sistema sanitario.
Estas patologías son "la primera causa de muerte", y es que, en datos de 2023, las mismas "supusieron el 26,6 por ciento del total de muertes" en España, ha afirmado. De esta manera se está produciendo "a pesar de los avances en prevención, diagnóstico y tratamiento", lo que genera "un impacto social y económico" que está "asociado al envejecimiento y la cronicidad", ha explicado.
Por ello, Casaus considera que "la prevención del ictus y el tromboembolismo es una prioridad estratégica", en relación con la cual ha celebrado el "cambio sustancial" experimentado con los ACOD "frente a otros antagonistas de la vitamina K". En este punto, ha insistido en la relevancia de dabigatrán genérico, ya que el mayor acceso se ha concretado en casi 57.000 pacientes más tratados -muchos de ellos sin tratamiento previo- y en evitar 677 ictus isquémicos, 338 infartos agudos de miocardio y 92 recurrencias de enfermedad tromboembólica venosa.
Con todo, se ha reducido la carga de enfermedad cardiovascular y tromboembólica, pero este documento evidencia que, pese a los datos ofrecidos, solo alcanza un 22 por ciento de cuota en su segundo año en el país. Ello, a juicio de AESEG, refleja un problema estructural de baja penetración de genéricos, algo que ha sido corroborado por su presidenta, Mar Fábregas, quien ha indicado que la introducción de estos fármacos "tenía una curva ascendente hasta 2013".
LA PENETRACIÓN DEL FÁRMACO GENÉRICO SE ENCUENTRA "ESTANCADA"
"Fruto de la eliminación de una serie de Reales Decretos", la trayectoria se encuentra "estancada, tanto en valores como en volumen", ha afirmado, para añadir que estas normas recogían "medidas incentivadoras para el genérico tales como la diferencia de precio entre genérico y marca". "Hoy, España es el único país en el que precio es el mismo", lamenta, al tiempo que considera que, en la actualidad, "el genérico nuevo tiene una cuota muy tímida de introducción, que no supera ni el 20 por ciento".
Al hilo, Fábregas ha informado de que "dabigatrán sigue con una cuota muy baja de introducción dos años después de la expiración de la patente", y es que "la marca original sigue ocupando el 75 por ciento del mercado". Por lo anterior, ha declarado que, "de alguna forma, es como si la protección de la patente continuara", tras lo que ha asegurado que, en 2025, el 52 por ciento de las prescripciones se iniciaron con la marca, "un 9 por ciento con la marca del genérico y un 40 por ciento por principio activo".
"Pero, en dispensación en farmacia comunitaria, solo un 30 por ciento de la prescripción por principio activo acaba siendo dispensada mediante un genérico", ha enfatizado, tras lo que ha apuntado que, en las naciones en las que hay diferencia de precio, como Portugal, "la penetración es mucho más rápida". De cualquier forma, ha insistido en que "el número de pacientes tratados con dabigatrán es un 20 por ciento mayor con la entrada del genérico".
Como resumen a esta coyuntura, Casaus ha puesto de manifiesto que, debido a "las particularidades del mercado español", existe "un potencial de mejora de acceso que aún no está desarrollado con las políticas nacionales". Mientras tanto, la cuota de medicamentos genéricos se sitúa en torno al 41 por ciento en unidades y al 22 por ciento en valores.