Actualizado 06/06/2011 20:31 CET

Los ataques de piratas somalíes causan un elevado coste físico y psicológico a los marineros

Piratas somalíes son capturados en aguas de Somalia
HO NEW / REUTERS

LONDRES, 6 Jun. (Reuters/EP) -

Los continuos ataques de piratas somalíes en el océano Índico están causando que miles de marineros sufran lesiones físicas y psicológicas, según un informe de un grupo de expertos publicado este lunes.

Aunque pocas personas han muerto como consecuencia de la piratería, los secuestrados sufren un cautiverio brutal y prolongado, según el informe publicado por un grupo experto en piratería que incluye miembros de la industria naval y está financiado por la fundación estadounidense One Earth Future Foundation (OEFF). "Miles de personas son tiroteadas, sufren un confinamiento, palizas y, en algunos casos, tortura", indica el estudio.

Según el informe, evaluar realmente la magnitud del problema es muy difícil ya que la gran mayoría de los rehenes provienen de países en vías de desarrollo que no despiertan la atención de la comunidad internacional. En este sentido, solo un seis por ciento de los secuestrados pertenecen a países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE).

Un estudio paralelo realizado por autoridades y medios de comunicación desvela que al menos 4.185 marineros se han enfrentado a un ataque directo con armas de fuego de los piratas en el océano Índico o en el golfo de Adén. De estos, al menos 1.090 fueron retenidos contra su voluntad durante meses, según la investigación.

Pese al despliegue de las patrullas internacionales, los piratas han aumentado sus operaciones en este estratégico punto marítimo y han provocado que numerosas empresas de transporte naval tengan que contratar guardias armados.

MALTRATOS

"El maltrato físico incluye la concesión de escasos alimentos y agua, disparos con cañones de agua o el confinamiento de los rehenes en el congelador del buque", explica el informe de la OEFF, que agrega que "se ata a los prisioneros y se les expone en la cubierta al sol abrasador y se les sumerge en el agua colgados por los pies".

Al menos un marinero murió ahogado mientras que otros cautivos fallecieron por enfermedad. En casi una cuarta parte de los casos, los tripulantes aseguran que no solo han sido objeto de abusos, sino que también les han utilizado como "escudos humanos", para prevenir posibles contraataques. En algunos casos, los rehenes fueron obligados a participar en asaltos a otros buques.

El mismo grupo publicó a principios de este año que el coste de la piratería para la economía mundial se cifra entre 7.000 millones de dólares (unos 4.700 millones de euros) y 12.000 millones de dólares (unos 8.200 millones de euros) anualmente.