Los ataques isquémicos transitorios duplican el riesgo de ataque cardiaco, según estudio

Actualizado 25/03/2011 11:30:53 CET

MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes que han sufrido un 'mini-ictus' tienen el doble de riesgo de sufrir un ataque cardiaco que la población general, según un estudio de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unido), que se publica en la revista 'Stroke: Journal of the American Heart Association'.

Estos mini-ictus, llamados ataques isquémicos transitorios o AIT, se producen cuando un coágulo sanguíneo bloquea temporalmente un vaso sanguíneo al cerebro. Aunque los síntomas son similares a los de un ictus, un AIT es más corto, suele durar sólo minutos o unas pocas horas, y no causa una discapacidad a largo plazo. Un AIT, también llamado 'ictus de advertencia', indica un mayor riesgo de un ictus posterior más grande.

En el estudio, el riesgo de ataque cardiaco entre los pacientes de AIT era de alrededor de un 1 por ciento al año, el doble que en las personas que nunca han tenido un AIT. Este mayor riesgo persistía durante años y era superior entre los pacientes de menos de 60 años, que eran 15 veces más propensos que los pacientes sin AIT en tener un ataque cardiaco.

En el estudio, la duración media de tiempo entre un primer AIT y un ataque cardiaco era de cinco años. Los investigadores también descubrieron que los pacientes de AIT que tenían después un ataque cardiaco eran tres veces más propensos que aquellos que no lo padecían a morir durante el seguimiento del estudio.

Los factores que aumentaban de forma independiente el riesgo de ataque cardiaco después de un AIT incluían: género masculino, edad avanzada y consumo de medicamentos para bajar el colesterol, aunque los pacientes que utilizan estos fármacos podrían haber tenido una enfermedad cardiaca más grave inicialmente.

La investigación incluyó a 456 pacientes, con una edad media de 72 años y un 43 por ciento hombres, diagnosticados con un AIT entre 1985 y 1994. Cerca de las dos terceras partes de ellos tenían hipertensión, más de la mitad fumaba y tres cuartas partes recibían medicación, como la 'aspirina', para prevenir los coágulos. El seguimiento medio fue de 10 años.

Los autores utilizaron una base de datos de registros médicos para identificar de forma retrospectiva a los pacientes de AIT en Rochester y después cruzaron la información con datos sobre ataques cardiacos ocurridos dentro de este grupo de pacientes durante 2006.

La mayoría de ataques cardiacos estaban causados por la enfermedad arterial coronaria, que se produce cuando un coágulo sanguíneo bloquea el flujo de sangre y oxígeno en un vaso sanguíneo que conduce al corazón. Aunque la enfermedad arterial coronaria es la principal causa de mortalidad entre los pacientes de AIT, según el estudio, existen datos limitados sobre la incidencia del ataque cardiaco después del AIT.

Según explica Robert D. Brown, investigador principal del estudio, "de hecho, la enfermedad arterial coronaria es incluso una mayor causa de mortalidad después de un ataque isquémico transitorio de lo que es el ictus, por sorprendente que parezca. Debemos utilizar el episodio de AIT no sólo como signo de advertencia de mayor riesgo de ictus, sino también de mayor riesgo de ataque cardiaco, un episodio que podría aumentar el riesgo de mortalidad tras el AIT".