Argelia y Argentina, libres de malaria

La OMS declara a Argelia y Argentina países libres de malaria
OMS
Publicado 22/05/2019 14:06:34CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

Argelia y Argentina han sido reconocidas oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como países libres de malaria. Esta certificación se concede cuando un país demuestra que ha interrumpido la transmisión autóctona de la enfermedad durante al menos 3 años consecutivos.

De esta forma, Argelia es el segundo país de la región africana de la OMS en ser reconocido oficialmente libre de malaria, después de Mauricio, que fue reconocido así en 1973. Argentina es el segundo país de la Región de las Américas de la OMS en recibir la certificación en 45 años, después de Paraguay en junio de 2018. Según la OMS, Argelia y Argentina registraron sus últimos casos de malaria autóctona en 2013 y 2010, respectivamente.

Tanto en Argelia como en Argentina, la malaria tiene una historia que abarca cientos de años, y la batalla contra la enfermedad ha sido muy dura. Durante la última década, la mejora de la vigilancia permitió identificar y tratar rápidamente hasta el último caso de malaria. Ambos países ofrecen diagnóstico y tratamiento gratuitos, asegurando que nadie se quedara atrás en la obtención de los servicios que necesitaban para prevenir, detectar y curar la enfermedad.

"Argelia y Argentina han eliminado la malaria gracias al compromiso y la perseverancia inquebrantables de la población y los dirigentes de ambos países. Su éxito sirve como modelo para otros países que trabajan para acabar con esta enfermedad de una vez por todas", celebra el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La malaria, que se contrae por la picadura de un mosquito infectado, sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo, con unos 219 millones de casos y más de 400.000 muertes en 2017. Aproximadamente el 60 por ciento de las muertes se producen en niños menores de 5 años, según los datos de la OMS.

EL CAMINO DE ARGENTINA HACIA LA ELIMINACIÓN

En la década de 1970, Argentina se propuso eliminar la malaria. Los elementos clave de su enfoque incluían la capacitación de los profesionales sanitarios para rociar los hogares con insecticidas, el diagnóstico de la enfermedad mediante microscopía y la respuesta eficaz a los casos.

La colaboración transfronteriza también era fundamental. Entre 2000 y 2011, Argentina trabajó en estrecha colaboración con el Gobierno de Bolivia para fumigar más de 22.000 hogares en zonas fronterizas y llevar a cabo pruebas de malaria generalizadas.

"Argentina reportó el último caso indígena en 2010 y ha demostrado el compromiso, la capacidad de sus sistemas de salud, laboratorio y vigilancia, así como la financiación necesaria, para prevenir el restablecimiento de la malaria en el país. Estoy segura de que Argentina servirá de inspiración y ejemplo para que otros países de las Américas logren la eliminación de la malaria en los próximos años", señala la directora de la Organización Panamericana de la Salud, oficina regional de la OMS para las Américas, Carissa F. Etienne.

LA HISTORIA DE ARGELIA

El médico francés Charles Louis Alphonse Laveran descubrió el parásito de la malaria en Argelia en 1880. En la década de 1960, la malaria se había convertido en el principal problema de salud del país, con unos 80.000 casos notificados cada año.

La OMS explica que el éxito de Argelia en la lucha contra la enfermedad puede atribuirse principalmente a unos profesionales sanitarios bien formados, a la prestación de servicios de diagnóstico y tratamiento a través de la atención sanitaria universal y a una respuesta rápida a los brotes de la enfermedad. En conjunto, estos factores permitieron que el país alcanzara y mantuviera cero casos de malaria.

"Argelia es el país donde se descubrió por primera vez el parásito de la malaria en los seres humanos hace casi un siglo y medio, lo que supuso un hito importante en la respuesta a la enfermedad. Ahora, Argelia ha demostrado al resto de África que la malaria puede combatirse mediante el liderazgo de los países, medidas audaces, inversiones sólidas y ciencia. El resto del continente puede aprender de esta experiencia", explica el director regional de la OMS para África, Matshidiso Moeti.

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