La ANECPLA avisa que las cucarachas, los mosquitos y roedores pueden constituir un riesgo sanitario importante

Actualizado 29/06/2012 20:55:25 CET
Ratones
EUROPA PRESS/UC

MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) avisado que las cucarachas, mosquitos y los roedores, entre otros, pueden constituir un riesgo sanitario importante, por lo que ha aconsejado aumentar las medidas preventivas y los programas de mantenimiento y control durante estos meses.

"No podemos acabar de raíz con el cien por cien de las plagas urbanas, pero sí evitar y controlar la intrusión de las mismas en lugares habitados por las personas, preservando el medio ambiente y nuestra calidad de vida. Si bien, la prevención en esta época en la que las empresas multiplican la prestación de sus servicios, es también de vital importancia para frenar su propagación", ha señalado la directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta.

En concreto, las cucarachas son una de las principales plagas a combatir durante el verano por las empresas expertas. Por ello, desde el momento de su detección su control debe ser inmediato ya que se reproducen con gran rapidez y son transmisoras de enfermedades como la salmonelosis o la disentería.

"Durante los meses de calor, eliminar esta plaga llega a convertirse en un asunto de primer orden, especialmente para los responsables del sector hostelero, no sólo por higiene sino también por cuestiones económicas. Si un cliente ve una cucaracha en un restaurante, en una terraza o en un bar, con toda probabilidad no volverá a aparecer por el establecimiento", ha añadido la directora general de ANECPLA.

Los mosquitos, por su parte, se convierten también en un verdadero quebradero de cabeza durante las noches de verano. Presentes en todas las áreas urbanas de España, los más habituales son el mosquito trompetero y el mosquito tigre, que desde el año 2004 se ha extendido de manera significativa por Cataluña, la cuenca del Ebro y el área mediterránea, fundamentalmente.

Originario de Asia Oriental, este último se caracteriza por su mayor tamaño, el color negro de su abdomen puntiagudo y sus patas blancas y negras, que le hacen fácilmente reconocible. Su picadura es muy dolorosa y en países del sudeste asiático es portador de enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla, entre otras.

Junto a los mosquitos, la mosca doméstica es también una molesta compañera durante todo el verano en toda la geografía española. La mosca negra genera también gran alarma entre la población y su incidencia ha sido especialmente notoria en los últimos años. Conocida como mosca 'chupa-sangre', su picadura produce un intenso, duradero y doloroso escozor.

Asimismo, las hormigas, aunque rara vez llegan a crear problemas de salud, sí pueden convertirse en auténtica molestia. En España, la más común es la hormiga argentina, originaria de Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil, que ya se ha expandido por todo el mundo. "Su presencia no siempre tiene por qué constituir una plaga, sin embargo sí lo será, por ejemplo, en el interior de la cocina de una vivienda", apunta Milagros Fernández de Lezeta.

Por su parte, las avispas, junto a los mosquitos y las hormigas, son las especies más habituales en las piscinas, y las podemos ver sobrevolando el agua o en el jardín cerca de plantas, flores y fuentes. Se estimulan con los perfumes y colonias, las cremas e incluso el sudor y su picadura, en algunas personas, puede producir una reacción alérgica, que puede llegar a ser mortal, aunque en muy contados casos.

RATAS Y RATONES APROVECHAN EL CALOR Y LA HUMEDAD PARA REPRODUCIRSE

Pero no sólo los insectos se convierten en fuente de molestias en verano, otras plagas como las ratas y ratones aprovechan el calor y la humedad estival para reproducirse y acceder al interior de viviendas y edificios, donde se sienten más confortables. Son "feroces", muerden y son potenciales transmisores de enfermedades causadas por los microorganismos que transportan como el virus Hanta, la peste bubónica, la salmonelosis o la leptospirosis, entre otras.

La Rata Común (Rattus norvegicus) es la más frecuente, junto a la Rata Negra, conocida como 'rata de barco' ya que es exclusiva de zonas costeras y portuarias y el Ratón casero --Mus musculus--, pequeño roedor de color gris, que suele vivir en el interior de locales y viviendas. Presentes en todo el alcantarillado, realizan una función importante dentro del ecosistema urbano, por lo que será importante tenerlas bajo control, sin llegar a erradicarlas por completo.

Durante el verano comienza también la activación de los sistemas de refrigeración. En esta época las condiciones ambientales favorecen la proliferación de la bacteria de la Legionella, que entraña un riesgo real para las personas y causa problemas de infecciones cuando existe una elevada concentración de este organismo.

Concretamente, la legionella pneumophila suele sobrevivir en espacios húmedos y se ha convertido en un riesgo latente para todos los edificios que posean torres de refrigeración, sistemas de distribución de agua caliente sanitaria, condensadores evaporativos o sistemas con aerosolización de agua, considerados como potenciales amplificadores de legionella y diseminadora de legionelosis.

De ahí que las instalaciones turísticas, hospitales, clínicas o residencias de la tercera edad, balnearios, piscinas y polideportivos deban extremar la precaución especialmente en esta época como espacios susceptibles a esta bacteria.

LIMPIAR LOS RESTOS DE COMIDA

Para evitar la presencia de estos animales, la ANECPLA aconseja limpiar los restos de comida de mesas y encimeras, ya que muchos de estos organismos consumen y contaminan los alimentos y son transmisores de enfermedades para el hombre.

Además, recomienda cerrar bien las bolsas y cubos de basura para evitar olores atrayentes, mantener una ventilación adecuada para eliminar olores y mantener una temperatura adecuada, sellar grietas --fundamentalmente las que se hayan próximas a lavabos, fregaderos, sumideros, y zócalos--, revisar los desagües, evitar el agua estancada y las luces subacuáticas en las piscinas. También es importante eliminar las malas hierbas y escombros.

Por otra parte, es recomendable observar a las mascotas, especialmente a los perros, ya que junto con las ratas y otros roedores, son los resorvorios naturales de algunos insectos. En definitiva, "mantener nuestros espacios en unas condiciones higienico-sanitarias adecuadas será la mejor de las prevenciones", concluye Fernández de Lezeta.

Todas estas medidas ayudarán a combatir la presencia de estas plagas, sin embargo, hay que tener en cuenta que, en la proliferación de estas especies, también influyen otros agentes que se escapan de nuestras manos. Por ello, la elección de los tratamientos para combatirlas deba efectuarse valorando factores como el ciclo biológico en el que se encuentre la plaga, las condiciones ambientales, el nivel de infestación o la minimización del posible impacto sobre el medio, los animales y el ser humano.

Asimismo, el asesoramiento profesional es fundamental para evitar riesgos y problemas de salud, ya que un mal uso de los productos en el ámbito doméstico es la principal causa de los problemas de intoxicaciones y enfermedades.

"Es básico implantar una cultura preventiva y fomentar la sensibilización y la concienciación ciudadana hacia una mayor prevención. También es prioritario promover entre la población un mejor conocimiento de este sector cada vez más profesionalizado, que ha de adecuarse a nuevas normativas, clientes y sectores de actividad, e incluso, a la aparición de nuevas plagas", concluye la directora general de ANECPLA.