Publicado 15/04/2020 16:15:48 +02:00CET

ANECPLA advierte de que la limpieza de espacios de agricultores tiene riesgos

Un agricultor montado en su tractor desinfecta las calles del municipio madrileño Campo Real donde además desinfectará el Centro de Salud Campo Real, y la Residencia y Centro De día municipal de Campo Real. En Campo Real (Madrid), a 2 abril de 2020.
Un agricultor montado en su tractor desinfecta las calles del municipio madrileño Campo Real donde además desinfectará el Centro de Salud Campo Real, y la Residencia y Centro De día municipal de Campo Real. En Campo Real (Madrid), a 2 abril de 2020. - Jesús Hellín - Europa Press

MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) reconoce la buena intención de los agricultores que ofrecen sus tractores para realizar labores de limpieza contra el coronavirus, pero advierte de los riesgos que una ejecución no profesional puede llegar a provocar.

"Sin duda se trata de iniciativas loables y que, una vez más, dan muestra de cómo nuestra sociedad está decidida a actuar unida a la hora de tomar medidas y plantarle cara a esta fatal pandemia. No obstante, en lo que se refiere a las desinfecciones de espacios, no debemos olvidar que solo la acción y procedimiento adecuados será lo que nos asegure el resultado esperado", explica su presidenta, Milagros Fernández de Lezeta.

En el caso de la desinfección de las vías públicas, el Ministerio de Sanidad recomienda la desinfección con hipoclorito sódico al 0,1 por ciento mediante aplicación con mochilas pulverizadoras (20 ml. de lejía común por litro de agua).

"Cualquier producto químico mal utilizado tiene un riesgo. La lejía está clasificada como un producto corrosivo y peligroso para la fauna acuática y, por lo tanto, es muy importante que se emplee en la dosis eficaz contra COVID-19 y mediante sistemas de aplicación localizados. De lo contrario, un uso inadecuado puede llegar a poner en riesgo la salud de las personas y provocar graves consecuencias en la fauna acuática, además de un nefasto impacto medioambiental", advierte.

Asimismo, desde ANECPLA recuerdan que, siguiendo igualmente las directrices marcadas desde el Ministerio de Sanidad, es "fundamental" el previo lavado y barrido de las calles, ya que, en caso contrario, "la desinfección, directamente, no será efectiva". Y añaden que en cualquier caso las desinfecciones en la vía pública son siempre mucho más eficaces y seguras si se llevan a cabo mediante técnicas de pulverización y empleando las dosis recomendadas.

De esta manera, en primer lugar, hará falta realizar el barrido (preferiblemente húmedo para evitar posibles dispersiones) de vías públicas, con el fin de eliminar la presencia de residuos y materia orgánica. A continuación, se llevará a cabo la limpieza de calles con los camiones disponibles a tal efecto, utilizando agua con los detergentes tensioactivos específicos para la limpieza de las vías. Tras ello, se podrá proceder a la desinfección con hipoclorito sódico al 0,1 por ciento (20 ml de lejía común por litro de agua), mediante aplicación con mochilas pulverizadoras. Para la aplicación de esta pulverización, los operarios deberían contar con los equipos de protección personal adecuados.

Además de las vías, la desinfección de superficies está especialmente recomendada en espacios más sensibles en la actual situación, tales como la proximidad de centros sanitarios, grandes supermercados y centros de distribución de alimentos, así como zonas de la ciudad con asentamientos urbanos fijos o de pernocta de personas sin hogar. El presidente de ANECPLA, Sergio Monge, indica que "para esta desinfección de superficies de bancos, farolas, o cualquier otro elemento del mobiliario en la vía pública habrán de utilizarse desinfectantes virucidas autorizados por el Ministerio de Sanidad".