Actualizado 23/07/2007 13:19:43 +00:00 CET

Los ancianos hipertensos tienen mayor probabilidad de sufrir deshidratación en verano, según expertos

MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

La población anciana es especialmente vulnerable durante los meses de verano ante la deshidratación, especialmente cuando padecen hipertensión arterial, según advirtieron hoy la Sociedad Española de Hipertensión y Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA).

El propio envejecimiento fisiológico, que se caracteriza por una dificultad-lentitud del riñón para retener el sodio necesario, unido al aumento del umbral de la sed, que les hace necesitar un estimulo mayor para sentir la necesidad de líquidos, incrementa el riesgo de sufrir deshidratación, afirma la SEH-LEHLA.

Además, el doctor Juan F. Macías, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca y miembro de la misma entidad, añade en un comunicado que la probabilidad de padecer deshidratación en pacientes hipertensos es mayor, ya que "la mayoría de los pacientes hipertensos reciben un tratamiento con fármacos diuréticos y, además, restringen enormemente su consumo de sal".

Se ha detectado que con frecuencia los ancianos reducen de manera notoria el consumo de sal, con independencia de que padezcan o no hipertensión arterial. Pero según el doctor Macías, "la dificultad del propio organismo para retener sodio y la reducción del consumo de líquidos habitual a partir de los 65 y 70 años, hace que deban tener una dieta con un consumo de sal normal que reponga esa pérdida".

En relación al tratamiento de las personas que padecen hipertensión arterial, varias sociedades científicas relacionadas con el manejo de esta enfermedad, han llegado a un consenso en el tratamiento de primera línea. "El principal objetivo debe ser reducir las resistencias periféricas vascular" en lugar de utilizar diuréticos, concluyen.

En los últimos años se ha multiplicado la prevalencia de hipertensión en las personas de edad avanzada. "Las tasas absolutas de ancianos hipertensos han pasado de un 40 por ciento, hasta cifras absolutas en torno al 60 y 70 por ciento, que ascienden en función de los sucesivos tramos de edad" explica el doctor Mecías. Él recomienda a los mayores de 65 años al menos una visita al año para medirse la presión arterial, cuando no hayan registros previos o hayan sido negativos.