Amnistía Internacional pide impulsar políticas que protejan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres

Actualizado 06/03/2013 16:05:14 CET

MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional, con motivo de la celebración del Día Internacional por los derechos de la Mujer que se celebra el 8 de marzo, ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que respeten los derechos sexuales y reproductivos de las niñas y las mujeres, e impulsen políticas que las protejan frente a las vulneraciones de sus derechos.

Por ello, ha organizado una ciberacción, bajo el lema '¡Mi cuerpo, mis derechos!', a través de la página 'web' 'www.actuaconamnistia.org', donde se recogerán firmas que, posteriormente, serán entregadas en la próxima reunión de Naciones Unidas en la que se aborde la cuestión de los derechos sexuales y reproductivos a lo largo de este año 2013.

"De Indonesia a Perú, de Sierra Leona a Estados Unidos, millones de mujeres y niñas pagan con su vida las políticas de salud fallidas, la atención insuficiente, y las leyes discriminatorias. Muchas sufren discriminación y violencia en sus familias y comunidades, con poca o ninguna esperanza de obtener justicia o recibir apoyo de sus gobiernos", ha asegurado la asesora general de política de Amnistía Internacional, Marianne Mollmann.

Y es que, en muchos países a las mujeres y las niñas les resulta "casi imposible" acceder a información y servicios básicos de salud sexual y reproductiva. De hecho, en algunos casos se debe a que los gobiernos no dan prioridad a esta cuestión ni invierten recursos en ella. En otros, cuando sí existen servicios de salud, suelen estar concentrados en zonas más prósperas, limitando así el acceso para muchas mujeres que viven demasiado lejos o no pueden permitirse el coste del desplazamiento hasta allí.

En este sentido, Amnistía Internacional ha documentado que las mujeres que viven en la pobreza, aunque consigan llegar a los centros de salud, a veces son objeto de maltrato por parte de profesionales de la salud que no entienden sus necesidades y que, en ocasiones, ni siquiera hablan su idioma. No obstante, esto sólo ocurre en países del Sur del mundo sino que en Estados Unidos, por ejemplo, muchas mujeres migrantes afirmaron que las habían echado del centro de salud justo después de dar a luz porque no tenían dinero suficiente para pagar el tratamiento.

"Cada año, millones de mujeres y niñas se encuentran con obstáculos casi insalvables para acceder a la atención a la salud más básica, especialmente cuando se trata de su salud sexual y reproductiva. Se les niega sistemáticamente el acceso a información, anticonceptivos, servicios obstétricos de emergencia, e incluso a reparaciones por la atención de baja calidad", ha recalcado Mollmann.

FALTA DE INFORMACIÓN

Asimismo, tras examinar la disponibilidad y calidad del acceso a la atención a la salud en más de una decena de países, Amnistía Internacional ha avisado de que una de las principales causas de muerte de las mujeres es la falta de información sobre los servicios de atención a la salud disponibles.

En Indonesia, por ejemplo, las mujeres entrevistadas por la organización afirmaron que no se les proporcionaba información adecuada sobre su derecho a acceder a anticonceptivos. Por tanto, la falta de información, unida a las restricciones en el acceso al aborto, supone que muchas mujeres jóvenes no tengan más remedio que seguir adelante con un embarazo no deseado o someterse a un aborto clandestino, que suele practicarse en condiciones poco seguras.

Según estimaciones de la ONU, de los aproximadamente 19 millones de abortos inseguros que se llevan a cabo anualmente en los países del Sur, 2,5 millones se practican a adolescentes, y el 70 por ciento de las hospitalizaciones derivadas de abortos en condiciones de riesgo, son de niñas de entre 10 y 19 años.

En 2011, ONUSIDA informó de que solo el 34% de la juventud de los países del Sur era capaz de responder correctamente cinco preguntas básicas sobre el VIH y cómo prevenirlo. Actualmente, en esa misma población se registra el 41 por ciento de todos los nuevos casos de VIH.