Actualizado 22/12/2010 18:56 CET

La alianza pública y privada es clave para reducir enfermedades infecciosas en países en desarrollo, según la OMS

Niños en Haití
EP/PROYECTOSOLIDARIO

MADRID, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

La alianza pública y privada es clave para innovar en el desarrollo de nuevas vacunas y, en consecuencia, para reducir la carga mundial de enfermedades infecciosas, y, en última instancia, contribuir al logro de muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según ha señalado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En su último boletín de diciembre, destaca el cambio que se ha producido en los últimos 15 años en la innovación en materia de vacunas que, finalmente, "abandona así los estrechos dominios del desarrollo de productos para depender cada vez más de nuevas iniciativas e instituciones que, obrando sin ánimo de lucro, impulsan creativamente la participación de los sectores público y privado en pos de sus objetivos".

Así recuerda que, hasta hace poco, las necesidades de los países en desarrollo en materia de vacunas "se cubrían a través de un proceso cuya descripción más ajustada sería la de 'goteo'", ya que tardaba en adaptar para los países más desfavorecidos los productos que vendían en los países ricos, "y siempre y cuando sus funcionarios públicos dispusieran de fondos y lo considerasen útil".

Por este motivo, destaca el trabajo realizado desde el Instituto Internacional de Vacunas y a una serie de alianzas sin ánimo de lucro dedicadas al desarrollo de productos para una u otra enfermedad concreta: la Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el Sida (establecida en 1996), la Aeras Global TB Vaccine Initiative (establecida en 1997, en su forma original), la Iniciativa en pro de la Vacuna Antipalúdica (establecida en 1999), la Iniciativa Europea en pro de la Vacuna Antipalúdica (1998), la Human Hookworm Vaccine Initiative (2000), el Proyecto Vacunas contra la Meningitis (2001) y Global Solutions for Infectious Diseases (2004).

Entiende que para todas estas iniciativas e instituciones, "el acicate para innovar reside en las necesidades de salud pública de las poblaciones pobres de los países en desarrollo". Y destaca el trabajo que realizan en la obtención de productos, los cuales se acompañan de estudios para definir con más precisión la carga de determinadas enfermedades en el mundo en desarrollo.

En cuanto al tema del coste y el precio de la nueva vacuna, la OMS señala que en este proceso se buscan métodos de producción poco costoso, paralelamente a los ensayos clínicos para registrar el producto, que se llevan a cabo en primer lugar en los países en desarrollo donde está presente la enfermedad.