La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación del Real Decreto por el que se regula la Evaluación De Tecnologías Sanitarias (ETS), en el Ministerio de Sanidad, a 6 de julio de 2026, en Madrid (España). El Real Decreto 415/2026 establece u - Fernando Sánchez - Europa Press
MADRID 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) participará activamente en la gobernanza del nuevo Sistema de Evaluación de Tecnologías Sanitarias tras la aprobación del Real Decreto 415/2026, y actuará como Oficina de Evaluación de Medicamentos, lo que permitirá integrar los análisis clínicos europeos, evitar duplicidades y reforzar la transparencia y la evidencia científica en las decisiones sobre incorporación y financiación de medicamentos en el Sistema Nacional de Salud.
El real decreto establece una estructura integrada por un Consejo de Gobernanza y dos oficinas de evaluación independientes: la Oficina de Evaluación de Medicamentos, cuya función corresponde a la AEMPS, y la Oficina de Evaluación de Tecnologías Sanitarias no Farmacológicas, desarrollada a través de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del SNS (RedETS). "Este modelo refuerza la separación entre la evaluación científica y la toma de decisiones, garantizando la independencia del proceso", advierte.
En su función como Oficina de Evaluación de Medicamentos, la AEMPS elaborará informes que incorporarán tanto la evaluación clínica comparada, centrada en la eficacia y la seguridad relativas, como la evaluación de aspectos no clínicos, entre ellos el análisis económico y presupuestario, y las dimensiones éticas, organizativas, sociales, jurídicas, de género y ambientales asociadas al uso de los medicamentos. Asimismo, representará a España en el Grupo de Coordinación europeo en materia de ETS para medicamentos.
Además de su función evaluadora, la AEMPS participará en la gobernanza del sistema a través de su presencia en el Consejo de Gobernanza, contribuyendo a la definición de las directrices metodológicas y a la revisión del programa anual de trabajo. Aunque estos informes no tendrán carácter vinculante, constituirán un elemento esencial para apoyar la toma de decisiones de las autoridades sanitarias y serán objeto de publicación, reforzando la transparencia del proceso.
Desde la agencia recuerdan que la aplicación de este nuevo sistema tendrá un impacto relevante tanto para pacientes como para profesionales sanitarios. En el caso de los pacientes, "contribuirá a favorecer un acceso más equitativo a la innovación sanitaria en todo el territorio e incorporará de forma sistemática su perspectiva en el proceso de evaluación, especialmente en aspectos relacionados con la calidad de vida y las necesidades no cubiertas".
Para los profesionales sanitarios, "facilitará la disponibilidad de evaluaciones más homogéneas, comparativas y basadas en la evidencia científica, apoyando la práctica clínica y reduciendo la variabilidad en la incorporación de tecnologías sanitarias en el SNS".