Actualizado 27/04/2010 13:15 CET

El ácido fítico abre nuevas vías de tratamiento del cáncer

Fitato
CSIC

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desentrañado, por primera vez, las bases moleculares que conducen a la producción del ácido fítico o fitato, un compuesto ampliamente utilizado en farmacología, que abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias en patologías como el cáncer.

La investigación, publicada en la revista 'Proceedings', ha identificado mediante técnicas de difracción de rayos X la estructura de la proteína InsP5 2-kinasa, hallazgo que ha desvelado cuáles son los elementos implicados en la síntesis del fitato y que abre nuevos horizontes para el diseño de proteínas modificadas con diversas utilidades, informó el CSIC en un comunicado.

Esta molécula, una especie de "almacén de fosfato" natural, se acumula en cereales, frutos secos, semillas, legumbres y raíces. Mientras, el ácido derivado se emplea para evitar la formación de piedras de riñón cálcicas y se valora su empleo como fármaco preventivo de las calcificaciones cardiovasculares, como agente antisarro o como reductor de la osteoporosis.

Incluso, "algunos estudios han apuntado su capacidad para prevenir la aparición de diabetes y ciertos tipos de cáncer", afirmaron los investigadores españoles. "El fitato es un agente no sólo preventivo sino también terapeútico contra algunos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, y enfermedades cardiovasculares, debido a sus múltiples propiedades, entre ellas a sus propiedades antioxidantes y quelantes", dijo la directora del estudio, Beatriz González.

Asimismo, "existen experimentos realizados 'in vitro' que muestran el poder protector del ácido fítico contra la enfermedad de Parkinson". Sin embargo, como contrapartida, el ácido fítico puede tener un "anverso negativo". Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), constituye una de las primeras causas de anemia por deficiencia de hierro en países en vías de desarrollo, donde las dietas están basadas en la ingesta de cereales, con escasa o nula aportación de carne.

En cualquier caso, "el conocimiento de la síntesis del fitato a nivel molecular resulta esencial en el estudio de un amplio rango de enfermedades y en el diseño de sus terapias", comentó González, ya que se encuentra directamente implicado en procesos como la reparación de ADN o la muerte programada de las células, que en caso de fallos puede derivar en la formación de tumores.