Los suelos volcánicos, culpables de un misterioso brote de elefantiasis

Suelo volcánico
PIXABAY/ANAGAVRILA
Publicado 17/04/2017 7:08:34CET

   MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un aumento desconcertante en los pacientes de Uganda occidental diagnosticados con una enfermedad dolorosa y desfigurante de la piel, conocida como elefantiasis, fue causado por la exposición a largo plazo a minerales irritantes del suelo absorbidos mientras caminan descalzos, según un estudio publicado en 'American Journal of Tropical Medicine and Hygiene'.

   La investigación realizada por un equipo de expertos del Ministerio de Salud de Uganda, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos fue motivada por lo que parecía ser un brote relativamente reciente e intenso de elefantiasis en 2014 y 2015 en el distrito de Kamwenge, Uganda occidental, un área que no se conocía previamente por albergar la enfermedad inflamatoria causada por parásitos.

   Aunque las personas afectadas tenían hinchazón dolorosa y úlceras asociadas con la afección, carecían de evidencia de los gusanos microscópicos filarias que causan la forma más común de elefantiasis, una enfermedad conocida como filariasis linfática. Después de revisar la historia médica de 52 de las víctimas, los científicos concluyeron que estaban sufriendo de una forma de elefantiasis podoconiosis, lo que también significaba que no se trataba de un brote repentino.

   "La gente puede estar sufriendo de podoconiosis, una enfermedad no infecciosa, durante décadas antes de que sea obvio que están desarrollando elefantiasis", señala la investigadora principal, Christine Kihembo, epidemióloga de campo con el Ministerio de Salud de Uganda. "Muchas de las personas afectadas en Uganda occidental probablemente habían estado sufriendo silenciosamente sin ayuda durante más de 30 años", lamenta.

   La podoconiosis es causada por caminar repetidamente descalzo en suelos volcánicos, que contienen diminutos cristales minerales afilados que pueden penetrar en las plantas de los pies. Para algunas personas, una vez que estos cristales están bajo la piel, provocan ciclos repetidos de inflamación. Con el tiempo, la inflamación produce una acumulación de tejido cicatricial que eventualmente bloquea los vasos linfáticos y produce hinchazón dramática e incapacitante y llagas abiertas en las piernas.

UN TRASTORNO NORMALMENTE ASOCIADO A LA AGRICULTURA

   Según la OMS, este tipo de elefantiasis está típicamente asociada con la agricultura y años de trabajo descalzo en suelo recién convertido. Pero Kihembo apunta que hasta hace unos 50 años, el área de Uganda donde los pacientes que estudió viven estaba completamente cubierta de bosques y praderas.

   Según el informe, en la década de 1960, una gran migración de personas acudió a esa área en busca de tierras de cultivo "y, posteriormente, los suelos salieron al descubierto". Pero los primeros signos de la enfermedad no fueron detectados porque ni los colonos ni los trabajadores sanitarios de la región tenían experiencia con la podoconiosis, que se sabe que ocurre en algunas partes del este de Uganda, pero se describe más comúnmente en Etiopía.

   La OMS estima que al menos 1 millón de personas en Etiopía están afectadas por la podoconiosis, pero afecta a otras partes de África junto con regiones volcánicas del sudeste asiático y de América Central y del Sur. Los trabajos de estos investigadores revelaron pacientes que durante muchos años habían sufrido ataques de rutina de picazón, dolor en los pies e hinchazón que fueron descartados como problemas menores.

    Los científicos concluyeron que contrariamente a la percepción de que se había producido un brote de elefantiasis en el área, han descubierto una enfermedad tropical crónica desatendida con una incidencia anual relativamente estable durante los últimos 30 años. Según el estudio, la edad media de los diagnosticados con elefantiasis en la región es de 48 años, pero los autores creen que el propio proceso de la enfermedad probablemente comenzó cuando las víctimas eran mucho más jóvenes.

   La evidencia demuestra que la manera más fácil de prevenir la podoconiosis es que la gente use zapatos y se lave regularmente los pies. De hecho, muchos de los pacientes en el estudio declararon excavar frecuentemente en el suelo para cultivar y nunca usar zapatos o lavarse los pies después de estar descalzos en el suelo. Actualmente, se está realizando un esfuerzo en la región para llevar a cabo una campaña de educación de salud pública enfocada en la importancia de una mejor higiene de los pies.

   Kihembo agrega que ha habido algunas percepciones erróneas en la comunidad sobre la causa de la enfermedad. Por ejemplo, cuenta que cuando salió la noticia de que la gente sufría de una enfermedad llamada elefantiasis, se difundió un rumor de que era causada por estiércol de elefantes que viven en los bosques circundantes y ocasionalmente pasean por las granjas locales. E, incluso, cuando las personas entienden la verdadera causa, la solución no es tan simple como puede sonar, según Kihembo.

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