La seguridad, una buena oferta de juegos o la interacción con profesores, claves para un buen recreo

Niños durante el recreo
OREGON STATE UNIVERSITY
Publicado 08/06/2018 18:50:04CET

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

La seguridad, el acceso a una buena oferta de juego, la posibilidad de resolver los conflictos entre iguales y la interacción con los profesores se encuentran entre los factores que contribuyen a una experiencia de recreo de calidad, según muestra una nueva investigación de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos).

"Los niños están intrínsecamente preparados para jugar y necesitan de un tiempo de recreo", ha explicado William Massey, profesor asistente en la Facultad de Salud Pública y Ciencias Humanas de la Universidad Estatal de Oregón y autor principal del estudio, recordando que "no se puede pensar en el recreo en términos de tenerlo o no tenerlo". "El recreo puede ser bueno para el desarrollo infantil, pero también puede ser un absoluto desastre si no se hace bien", ha enfatizado.

Massey ha detallado que estos períodos de recreo pueden ofrecer beneficios físicos, cognitivos, sociales y emocionales a los niños, principalmente en la etapa de primaria, pero esos beneficios están "estrechamente relacionados con la calidad de la experiencia en el patio de recreo".

El estudio, publicado en la revista 'BMC Public Health', ha utilizado una nueva herramienta de observación compuesta de 17 ítems que permite a las escuelas estudiar varios factores del recreo, y que tiene como título 'The Great Recess Framework'.

Los investigadores examinaron cuestiones de seguridad y estructurales, como la disponibilidad del equipo necesario para realizar juegos organizados; la participación y supervisión de los profesores, como la proporción de adultos por alumno; el comportamiento del estudiante, incluyendo la cantidad de peleas y las estrategias de resolución de conflictos por parte de los estudiantes; y cuestiones relacionadas con el camino entre el recreo y la clase.

Para probar esta herramienta de evaluación, los investigadores recogieron datos de 649 recreos escolares y al aire libre durante el otoño de 2016 en 495 escuelas de 22 áreas urbanas de Estados Unidos. En esas pruuebas, el equipo de investigación descubrió que los buenos recreso solían ser aquellos en los que: las transiciones hacia y desde clase hasta el patio transcurrían sin problemas; los niños tenían muchas opciones de juegos; fueron capaces de resolver conflictos entre ellos mismos; hubo poca violencia o intimidación; y los supervisores adultos estaban comprometidos con los estudiantes, fomentando la interacción.

Ahora, el próximo objetivo de los investigadores es llevar la herramienta de observación a tantas escuelas como sea posible, para que puedan comenzar a identificar patrones y determinar qué funciona mejor en las escuelas. También quieren comenzar a rastrear cómo un período de recreo más largo o más corto afecta al rendimiento académico o al comportamiento del niño en el aula.

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