Y CON MÁS FACTORES DE RIESGO PREVENIBLES

Pacientes infartados, cada vez más jóvenes y obesos

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Actualizado 28/03/2016 9:46:02 CET

   MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

   A pesar de una mayor comprensión de los factores de riesgo de enfermedades del corazón y la necesidad de cambios de estilo de vida preventivos, los pacientes que padecen el tipo más grave de ataque al corazón se han vuelto más joven, más obesos y con más probabilidades de tener factores de riesgo prevenibles, como el tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes y la enfermedad pulmunoar obstructiva crónica, según un estudio que será presentado en la 65ª Sesión Científica Anual de la Sociedad de Cardiología.

   El nuevo estudio analizó factores de riesgo de enfermedades del corazón entre más de 3.900 pacientes que fueron tratados por infarto de miocardio con elevación del ST o STEMI --el tipo más grave y mortal de un ataque al corazón-- en la Clínica Cleveland, Estados Unidois, entre 1995 y 2014.

   "En general, la comunidad médica ha hecho un trabajo excepcional por mejorar los tratamientos para las enfermedades del corazón, pero este estudio muestra que tenemos que hacerlo mejor en el campo de la prevención", dice Samir Kapadia, profesor de Medicina y jefe de Sección de Cardiología Intervencionista de la Clínica Cleveland e investigador principal de este trabajo.

   "Cuando la gente viene para hacerse chequeos de rutina, es muy importante hacer hincapié en la importancia de reducir los factores de riesgo a través de la disminución de peso, comer una dieta sana y la práctica de actividad física", apunta este experto.

   Un ataque al corazón STEMI se produce cuando una de las arterias principales del corazón se bloquea completamente por placa, deteniendo el flujo de sangre. La atención médica inmediata puede aumentar las posibilidades de supervivencia, pero STEMI conlleva un alto riesgo de muerte y discapacidad.

   Hay muchos factores que son conocidos por elevar el riesgo de ataque cardiaco de una persona. Aunque algunos, como la edad y los antecedentes familiares, están más allá del control del individuo, muchos se pueden reducir a través de opciones de estilo de vida, como hacer más ejercicio, dejar de fumar y adoptar una dieta saludable para el corazón.

   Los investigadores dividieron a los pacientes registrados con STEMI en la Clínica Cleveland entre 1995 y 2014 en cuatro cuartiles, cada uno representando un lapso de cinco años. El análisis de los factores de riesgo de línea de base y las condiciones de salud de los pacientes en cada grupo reveló que la edad media de los pacientes con STEMI se redujo de 64 a 60 años y la prevalencia de la obesidad aumentó del 31 al 40 por ciento entre el primer periodo de cinco años y el último lapso de cinco años.

   La proporción de pacientes con diabetes aumentó del 24 al 31 por ciento, el porcentaje con presión arterial alta creció del 55 al 77 por ciento y la proporción con enfermedad pulmonar obstructiva crónica pasó del 5 al 12 por ciento durante el mismo periodo. Todos los cambios fueron estadísticamente significativos.

   Uno de los hallazgos más sorprendentes, según los autores del estudio, fue el cambio en las tasas de tabaquismo, que aumentó de 28 a 46 por ciento, un hallazgo contrario a las tendencias nacionales, que reflejan una disminución general de las tasas de tabaquismo en los últimos 20 años. Las tendencias detectadas en los demás factores de riesgo en este estudio estaban en línea con las tendencias nacionales.

   El trabajo también reveló un aumento significativo en la proporción de pacientes que tienen tres o más factores de riesgo, que pasó de 65 a 85 por ciento. Kapadia subraya que los hallazgos aportan mensajes fuertes, tanto para la comunidad médica como para el público en general.

   "Debe mantenerse la prevención en la vanguardia de la atención primaria -afirma Kapadia--. La salud cardiaca no sólo depende del cardiólogo. Los médicos de atención primaria y los pacientes tienen que darse cuenta de este problema".

   Para los pacientes, implica la adopción temprana de un estilo de vida saludable para el corazón. "No espere hasta que tenga un problema cardiaco diagnosticado para empezar a cuidar de sí mismo y prestar atención a su estilo de vida y hábitos dietéticos. Usted debe trabajar duro para evitar el desarrollo de enfermedades del corazón en primer lugar", aconseja Kapadia.

   Una advertencia para el estudio es que debido a que los medios de transporte de helicópteros trajeron un mayor número de pacientes a la clínica de Cleveland de zonas rurales circundantes durante el curso del periodo de investigaión, es posible que las tendencias observadas reflejan los cambios en la población de pacientes del hospital. Los autores del trabajo apunta que este factor es probable que haya tenido un efecto mínimo, si lo hay.

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