CON ANTICOAGULANTES

Los pacientes con fibrilación auricular tienen más riesgo de demencia si no están bien tratados

Actualizado 06/10/2014 21:27:38 CET

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con fibrilación atrial o auricular que están en tratamiento con anticoagulantes tienen más riesgo de desarrollar demencia si las dosis no están en el rango óptimo recomendado, según concluye una investigación realizada por expertos del Instituto del Corazón del Centro Médico Intermountain, en Salt Lake City, Utah, Estados Unidos, y publicada en 'Health Policy and Planning'.

Al analizar a más de 2.600 pacientes con fibrilación atrial, estos expertos encontraron que son significativamente más propensos a desarrollar demencia los que toman medicamentos para prevenir los coágulos sanguíneos, como la warfarina, cuando su dosis es demasiado alta o demasiado baja durante un periodo prolongado de tiempo.

Los resultados del estudio se presentan este viernes en la Sesión Científica Anual de la Sociedad del Ritmo Cardiaco, que se celebra en San Francisco, Estados Unidos, un país en el que casi una de cada diez personas o alrededor de 2,7 millones desarrollan esta condición en su vida. La fibrilación atrial es un temblor o latidos irregulares del corazón que puede conducir a la formación de coágulos de sangre, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardiaca y otras complicaciones relacionadas con el corazón.

Normalmente, dosis más altas del fármaco anticoagulante que el intervalo terapéutico pueden aumentar el riesgo de hemorragia y, si la dosis es menor que el rango terapéutico, puede aumentar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Hace tres años, estos investigadores vieron que los pacientes con fibrilación auricular tienen más riesgo de desarrollar demencia pero se desconocía la causa de esta asociación (el vínculo entre la medicación anticoagulante y la demencia).

"La mayoría de los pacientes que desarrollan fibrilación atrial requieren tomar un anticoagulante para prevenir un accidente cerebrovascular. El anticoagulante más usado en todo el mundo es la warfarina y ahora sabemos que si las dosis de warfarina son consistentemente muy altas o muy bajas, una de las consecuencias a largo plazo puede ser el daño cerebral", resume el autor principal, Jared Bunch, y director de investigación de electrofisiología en el Instituto del Corazón de Intermountain.

"Esto apunta a la posibilidad de que la demencia en pacientes con fibrilación atrial se debe en parte a pequeños coágulos repetitivos y/o sangrado en el cerebro", explica el autor de este trabajo, cuyos datos se recogieron de 2.693 pacientes, con un 4,1 por ciento de ellos a los que se les diagnosticó demencia. Los resultados se basan en el porcentaje de tiempo que sus medicamentos anticoagulantes estaban ajustados, de forma que cuanto más tiempo estaba bien la dosis, menos riesgo tenían de desarrollar demencia.

CUANTA MENOS MEDICACIÓN, MÁS RIESGO

Los pacientes dentro del rango terapéutico menos del 25 por ciento del tiempo eran 4,5 veces más propensos a desarrollar demencia; aquellos que tomaron la medicación ajustada entre el 25 y el 50 por ciento del tiempo eran 4,1 veces más propensos a desarrollar demencia y los del rango terapéutico 51-75 por ciento presentaban un riesgo del 2,5 por ciento. El aumento del riesgo se mantuvo significativamente cuando se ajustó por riesgos comunes de accidente cerebrovascular y hemorragia, añade Bunch.

"Con el uso cuidadoso de medicamentos anticoagulantes, se puede reducir el riesgo de demencia. Los pacientes que toman warfarina necesitan tener un seguimiento muy estrecho en los centros especializados de anticoagulación, si es posible, para asegurar que sus niveles en sangre están con mayor frecuencia dentro de los recomendados", subraya.

Y sigue: "Estos resultados también apuntan a una posible nueva consecuencia a largo plazo de dependencia de los medicamentos anticoagulantes durante mucho tiempo. En este sentido, las terapias de prevención de accidente cerebrovascular no requieren medicamentos anticoagulantes a largo plazo y se espera que al reducir el uso de estos fármacos haya menor riesgo de demencia".

La demencia es una disfunción cognitiva progresiva que afecta a la calidad de vida no sólo de los pacientes, sino también de sus familias y seres queridos. La warfarina se utiliza para prevenir los coágulos sanguíneos en pacientes con fibrilación atrial y, aunque es una terapia eficaz, el fármaco presenta riesgos si se dosifica de forma incorrecta.

La dosis adecuada de warfarina es complicada, ya que el medicamento interactúa con muchos otros fármacos comunes y algunos alimentos. Al determinar una dosis inicial de warfarina, los médicos, a menudo, comienzan con una dosis estándar y pueden tener en cuenta ciertos indicadores clínicos para alterar esa dosis, como la edad, el tamaño corporal, el tabaquismo y el uso de ciertos medicamentos. Durante las primeras semanas, se vigila de cerca la actividad de la warfarina con análisis de sangre y se realizan los ajustes necesarios.

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