Permite discriminar en torno a un billón de olores distintos

Nuestro olfato no es peor que el de los animales

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PIXABAY
Actualizado 12/05/2017 13:06:10 CET

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Una revisión de estudios de la Universidad de Rutgers-New Brunswick (Estados Unidos) ha revelado que el sentido del olfato de los seres humanos es tan bueno como el de cualquier otro mamífero, y permite discriminar en torno a un billón de olores diferentes.

El neurocientífico John McGann, autor de este trabajo que publica la revista 'Science', admite que la creencia de que los animales tienen mejor olfato que los humanos "se basa más en un viejo mito que en una hipótesis basada en hechos".

Durante los últimos 14 años, este investigador ha estudiado el sistema olfativo y ha revisado las investigaciones existentes sobre el tema, profundizando en los escritos históricos que llevaron a establecer esa antigua concepción errónea, que se basaba en el tamaño del bulbo olfatorio.

McGann señaló a Paul Broca, un cirujano cerebral y antropólogo francés del siglo XIX, como principal culpable de haber extendido la falsedad de que los seres humanos tienen un sistema olfativo empobrecido, una afirmación que influyó incluso a Sigmund Freud, quien llegó a decir que esta deficiencia hacía que las personas fueran proclives a enfermedades mentales.

"Ha existido una amplia creencia cultural de que una persona razonable o racional no se podía dejar dominar por el sentido del olfato", ha añadido este experto, alegando que "el olor estaba más ligado a una percepción animal".

Lo cierto es que el bulbo olfatorio humano, que envía señales a áreas del cerebro para ayudar a identificar olores, es bastante grande y similar en el número de neuronas al de otros mamíferos, según el experto.

Y las neuronas receptoras olfativas en la nariz trabajan haciendo contacto físico con las moléculas que componen el olor y envían esta información a la región del cerebro encargada.

MÁS SENSIBLES A DETERMINADOS OLORES

"Podemos detectar y discriminar una extraordinaria gama de olores, somos más sensibles que los roedores y los perros para algunos de ellos y también tenemos la capacidad de seguir rastros de olor. Además, nuestros comportamientos y estados afectivos están influenciados por nuestro sentido del olfato", escribe McGann en su artículo.

En los escritos de Broca de 1879, se afirmaba que el menor volumen del área olfativa comparado con el resto del cerebro significaba que los seres humanos tenían libre albedrío y no tenían que depender del olfato para sobrevivir y mantenerse vivos como los perros y otros mamíferos.

Pero en realidad, no hay apoyo para la idea de que un bulbo olfatorio más grande aumente el sentido del olfato. "Los perros pueden ser mejores que los humanos en diferenciar el olor de orina y los humanos en saber reconocer el aroma de un buen vino, pero pocas de estas comparaciones tienen apoyo experimental real", destaca McGann.

DIFERENCIAS GENÉTICAS

Otros hallazgos que apuntaban a diferencias entre el olfato humano y animal procedían de algunos estudios genéticos que descubrieron que ratas y ratones tienen genes para alrededor de 1.000 diferentes tipos de receptores que se activan por olores, comparados con los 400 que tienen los humanos.

Pero esto, según McGann, no significa automáticamente que tengan un peor sentido del olfato ya que también "influye en gran medida en el comportamiento humano, que suscita recuerdos y emociones, y forma percepciones", subraya.

Según este experto, este sentido desempeña un papel importante, a veces inconsciente, en cómo percibimos e interactuamos con otros o seleccionamos pareja. También nos ayuda a decidir qué nos gusta comer. Y cuando se trata de manejar experiencias, puede ser un desencadenante en la activación del trastorno por estrés postraumático.

Y su pérdida como parte del proceso de envejecimiento también puede ser el inicio de problemas de memoria y enfermedades como el Alzhéimer y el Parkinson. "Espero que el mundo de la investigación médica comience a valorar la importancia del olfato y a aceptar que su pérdida puede convertirse en un gran problema", ha sentenciado.

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