Mito desmontado: Un estudio demuestra que las mujeres sí tienen capacidad para leer mapas

Turista Barcelona
EUROPA PRESS
Actualizado: lunes, 22 febrero 2016 9:23

   MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de neurólogos y psicólogos han evaluado las diferencias en percepción espacial (bidimensional y tridimensional) de hombres y mujeres teniendo en cuenta sus habilidades cognitivas. Los datos muestran que el mito de que los hombres son mejores interpretando mapas puede ser falso, si bien demuestran mayor destreza en tareas que requieren manipular mentalmente información tridimensional, como podría ser aparcar un vehículo o conducir sin pisar la línea blanca del carril.

   "A pesar de que parece que no hay demasiadas diferencias en las características físicas entre los cerebros de hombres y mujeres, a lo largo de los años numerosos estudios han documentado diferencias en las habilidades cognitivas entre ambos. Sobre todo en cuanto a la percepción espacial", advierte la neuropsicóloga Cristina Nafría, quien pertenece a CogniFit España.

   De los resultados de la evaluación realizada por CogniFit se saca en conclusión que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres en la ejecución de tareas que requieren manipular mentalmente objetos y sus partes en un espacio bidimensional. Este análisis sitúa incluso la ejecución de las mujeres de 18-34 años ligeramente (1,6%) por encima de ellos.

   Mientras, los hombres demuestran mayor destreza cognitiva (7.5%) interpretando y procesando información espacial en clave de profundidad, es decir en el espacio tridimensional: rotación mental, sobre todo de imágenes 3D y en la puntería, por ejemplo.

   La percepción espacial es la habilidad cognitiva que nos permite a crear una representación mental del medio, identificar el entorno, percibir el espacio y orientar y dirigir los movimientos. Su óptimo desarrollo se encuentra en el rango de edad de los 25 a 34 años. A partir del cual, la capacidad de integrar la percepción el entorno decae de forma progresiva. No obstante, "a partir de esta edad, a medida que envejecemos algunas capacidades cognitivas pueden irse deteriorando poco a poco de forma natural", explica la experta.

BIDIMENSIONAL FRENTE A TRIDIMENSIONAL

   Un espacio bidimensional es aquel en el que solo existen dos dimensiones: ancho y alto, es decir no hay volumen. Así cuando leemos las páginas de un libro o miramos un mapa, por ejemplo, estamos trabajando en un espacio bidimensional porque situamos los objetos en dos dimensiones una vertical (arriba-abajo) y otra horizontal (derecha-izquierda).

   "Ser capaces de mantener y no saltarnos de línea mientras leemos, mantener los márgenes y/o no torcernos hacia arriba o hacia abajo mientras escribimos, ser capaces de mantener una buena organización espacial cuando pintamos o dibujamos, y otras tareas como saber interpretar bien un mapa o resolver rápidamente los laberintos de un pasatiempos son muestras de nuestras buenas capacidades espaciales en espacios bidimensionales", explica neuropsicóloga.

   Por otro lado, el espacio tridimensional se añade otra la dimensión: la profundidad, es decir, son espacios con volumen. Un espacio tridimensional vendría dado por una dimensión de proximidad o alejamiento respecto a nosotros mismos. Las actividades que realizamos en interacción con nuestro entorno se dan en este espacio tridimensional.

   "En tu día a día, ¿te lías fácilmente para encontrar una calle por tu ciudad?, ¿Eres de los que para aparcar tienes que hacer mil maniobras o chocas contra el bordillo o con el coche de atrás aun mirando por el retrovisor? ¿Te has fijado si al conducir sueles pisar la línea blanca del medio? Si te pasa alguna de estas cosas de forma habitual, puede ser que tu percepción espacial en el espacio tridimensional no sea tan buena como creías", advierte.

   La neuropsicóloga destaca que donde sí parece que los hombres sacan ventaja a las mujeres es en la rotación mental de objetos en 3D, que se ha demostrado está asociado a mejores resultados en matemáticas, sobre todo en preguntas relacionadas con geometría y resolución de problemas.

   "Al parecer la capacidad espacial es la principal responsable de las diferencias entre hombres y mujeres en esta disciplina", además, continúa, "ayuda a la hora de estudiar y/o desempeñar otras profesiones técnicas como ingenierías, física o arquitectura". "De hecho, se ha demostrado que tener una buena percepción espacial es el mejor predictor de éxito para finalizar los estudios de ingeniería por encima de la nota de acceso a la universidad", añade.

   Aunque lo cierto es que, el hecho de que los hombres sean mejores en la percepción espacial, no implica que las mujeres sean incapaces de ser buenas en estas profesiones. "No debemos olvidar que cuando nos referimos a estos estudios estamos hablando de medias y de que en la realidad encontraremos muchísimas mujeres que son mejores que algunos hombres en esta habilidad. Es más, tenemos que tener en cuenta que no solo la percepción espacial juega un rol en el éxito o fracaso de unos estudios o una profesión, y que además es una habilidad que puede ser entrenada y, por tanto, mejorada", recuerda.

   Lo cierto es que diferentes investigaciones han demostrado que los cerebros de hombres y mujeres funcionan de forma diferente estableciendo unos patrones de conectividad distintos. Según un estudio realizado en la Universidad de Pensilvania, en los hombres predominan las conexiones intrahemisféricas: conectando la parte posterior del cerebro y del cerebelo (implicados en la percepción visual y en la coordinación y aprendizaje de procedimientos) con la parte pre-frontal (asociada a la acción y ejecución de movimientos).

   Por su parte, en las mujeres predominaban las conexiones interhemisféricas, entre ambos hemisferios. Estos resultados sugieren que el cerebro masculino está estructurado para facilitar la conectividad entre percepción y acción coordinada, y podría explicar porque son mejores en la percepción espacial.