El lenguaje se aprende en circuitos cerebrales anteriores a los humanos

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PIXABAY/UNSPLASH
Publicado 01/02/2018 7:59:43CET

   MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

   A menudo se ha afirmado que los humanos aprenden el lenguaje utilizando componentes cerebrales específicamente dedicados a este propósito. Ahora, nueva evidencia sugiere fuertemente que el lenguaje se procesa en sistemas cerebrales que también se usan para muchos otros propósitos e incluso que existían antes de los humanos, según detallan investigadores en un artículo sobre su trabajo publicado en la edición digital de 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

   La investigación combina resultados de múltiples estudios con un total de 665 participantes y muestra que los niños aprenden su lengua materna y los adultos idiomas extranjeros en circuitos cerebrales evolutivamente antiguos que también se utilizan para tareas tan diversas como recordar una lista de la compra y aprender a conducir.

   "Nuestra conclusión de que el lenguaje se aprende en sistemas antiguos de propósito general contrasta con la teoría de larga duración de que el lenguaje depende de módulos de lenguaje especificados de forma innata que solo se encuentran en humanos", señala el investigador principal del estudio, Michael T. Ullman, profesor Neurociencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Georgetown.

   "Estos sistemas cerebrales también se encuentran en animales; por ejemplo, las ratas los usan cuando aprenden a navegar en un laberinto --afirma el coautor Phillip Hamrick, de la Universidad Estatal de Kent, en Estados Unidos--. Independientemente de cualquier cambio que estos sistemas puedan haber sufrido para respaldar el lenguaje, el hecho de que juegan un papel importante en esta habilidad humana crítica es bastante notable".

   El trabajo tiene implicaciones importantes no solo para comprender la biología y la evolución del lenguaje y cómo se aprende, sino también para mejorar el aprendizaje de idiomas, tanto para las personas que aprenden un idioma extranjero como para quienes padecen trastornos del lenguaje como autismo, dislexia, o afasia (problemas de lenguaje causados por daño cerebral como un derrame cerebral).

   La investigación sintetizó estadísticamente los hallazgos de 16 estudios que examinaron el aprendizaje de idiomas en dos sistemas cerebrales bien estudiados: memoria declarativa y de procedimiento. Los resultados mostraron que lo buenos que somos al recordar las palabras de un lenguaje se correlaciona con la habilidad que tenemos para aprender en la memoria declarativa, que usamos para memorizar listas de compras o para recordar la cara del conductor del autobús o qué cenamos anoche.

HACIA MEJORAS DE PROBLEMAS DEL LENGUAJE Y APRENDIZAJE DE UN IDIOMA

   Las habilidades de gramática, que nos permiten combinar palabras en oraciones de acuerdo con las reglas de un idioma, mostraron un patrón diferente. Las habilidades gramaticales de los niños que adquieren su lengua materna guardan una mayor correlación con el aprendizaje de la memoria procedimental, que utilizamos para aprender tareas como conducir, andar en bicicleta o tocar un instrumento musical. Sin embargo, en los adultos que aprendían un idioma extranjero, la gramática se correlacionaba con la memoria declarativa en las primeras etapas del aprendizaje del idioma, pero con la memoria procedimental en etapas posteriores.

   Las correlaciones fueron grandes y se encontraron consistentemente en todos los idiomas (por ejemplo, inglés, francés, finlandés y japonés) y tareas (por ejemplo, tareas de lectura, escucha y conversación), lo que sugiere que los vínculos entre el lenguaje y los sistemas cerebrales son sólidos y de confianza. Los hallazgos tienen amplias implicaciones de investigación, educación y clínica, según el coautor Jarrad Lum, de la Universidad Deakin, en Australia.

   "Los investigadores aún saben muy poco sobre las bases genéticas y biológicas del aprendizaje de idiomas y los nuevos hallazgos pueden conducir a avances en estas áreas --dice Ullman--. Sabemos mucho más sobre la genética y la biología de los sistemas cerebrales que acerca de estos mismos aspectos del aprendizaje de idiomas. Dado que nuestros resultados sugieren que el aprendizaje de idiomas depende de los sistemas cerebrales, la genética, la biología y los mecanismos de aprendizaje de estos sistemas pueden también respaldar muy bien el lenguaje".

   Por ejemplo, aunque los investigadores saben poco acerca de qué genes subyacen en el lenguaje, se han identificado numerosos genes que desempeñan papeles particulares en los dos sistemas cerebrales. Los hallazgos de este nuevo estudio sugieren que estos genes también pueden desempeñar funciones similares en el lenguaje.

   En la misma línea, la evolución de estos sistemas cerebrales y la forma en que llegaron a ser la base del lenguaje deberían arrojar luz sobre la evolución del lenguaje. Además, los hallazgos pueden conducir a enfoques que podrían mejorar el aprendizaje de lenguas extranjeras y problemas de lenguaje en trastornos, dice Ullman.

   Por ejemplo, varios agentes farmacológicos (por ejemplo, el medicamento memantina) y estrategias de comportamiento (por ejemplo, espaciar la presentación de información) han demostrado mejorar el aprendizaje o la retención de información en los sistemas cerebrales, afirma.

   Estos enfoques también pueden usarse para facilitar el aprendizaje del lenguaje, incluso en trastornos como la afasia, la dislexia y el autismo. "Esperamos y creemos que este estudio conducirá a avances emocionantes en nuestra comprensión del lenguaje y en cómo se pueden mejorar tanto el aprendizaje del segundo idioma como los problemas del lenguaje", concluye Ullman.