Heces antiguas revelan parásitos descritos en los primeros textos médicos griegos

Excavación del sitio de Ayia Irini en la isla de Kea
DEPARTAMENTO DE CLÁSICOS, UNIVERSIDAD DE CINCINNAT
Publicado 15/12/2017 7:34:34CET

   MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Heces antiguas de entierros prehistóricos en la isla griega de Kea han proporcionado la primera evidencia arqueológica de gusanos parásitos descritos hace 2.500 años en las escrituras de Hipócrates, las obras más influyentes de la medicina clásica.

   Los investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, Evilena Anastasiou y Piers Mitchell utilizaron microscopía para estudiar el suelo formado por heces descompuestas recuperadas de la superficie de huesos pélvicos de esqueletos enterrados en el Neolítico (4° milenio aC), la Edad de Bronce (2° milenio aC) y los periodos romanos (del año 146 aC al 330 dC).

   El equipo de Cambridge trabajó en este proyecto con Anastasia Papathanasiou y Lynne Schepartz --con sede en Atenas-- que son expertas en arqueología y antropología de la antigua Grecia. Los investigadores descubrieron que estaban presentes los huevos de dos especies de gusanos parásitos (helmintos): tricocéfalos ('Trichuris trichiura') y lombrices intestinales ('Ascaris lumbricoides'). El tricocéfalo estaba presente desde el Neolítico, y lombriz, a partir de la Edad del Bronce.

   Hipócrates era un médico de la isla griega de Cos, que vivió en los siglos V y IV antes de Cristo y que se hizo famoso por desarrollar el concepto de la teoría humoral para explicar por qué las personas enfermaban Esta teoría, en la que un cuerpo sano tiene un equilibrio de cuatro "humores": bilis negra, bilis amarilla, sangre y flema, siguió siendo la explicación aceptada para la enfermedad seguida por los médicos en Europa hasta el siglo XVII, más de 2.000 años después.

   Hipócrates y sus alumnos describieron muchas patologías en sus textos médicos, y los historiadores han estado tratando de determinar qué enfermedades eran. Hasta ahora, tenían que confiar en las descripciones escritas originales de los gusanos intestinales para calcular qué parásitos podrían haber infectado a los antiguos griegos. Los textos hipocráticos llamaban a estos gusanos intestinales 'Helmins strongyle', 'Ascaris' y 'Helmins plateia'.

IDENTIFICADOS LOS PARÁSITOS QUE INFECTABAN A LOS GRIEGOS

   Los investigadores, cuyo trabajo se detalla en 'Journal of Archaeological Science: Reports, dicen que esta nueva evidencia arqueológica identifica sin lugar a dudas algunas de las especies de parásitos que infectaron a las personas en la región. "El gusano 'Helmins strongyle' que aparece en los textos griegos antiguos es probable que se refiera a la lombriz intestinal, como el hallado en Kea. El gusano 'Ascaris' descrito en los antiguos textos médicos bien podría haberse referido a dos parásitos, lombriz intestinal y tricocéfalo, encontrándose este último en Kea", afirma el líder del estudio, Piers Mitchell, del Departamento de Arqueología de Cambridge.

   "Hasta ahora solo teníamos estimaciones de los historiadores sobre qué tipos de parásitos se describían en los textos médicos griegos antiguos. Nuestra investigación confirma algunos aspectos de lo que pensaban los historiadores, pero también agrega nueva información que los historiadores no esperaban, como que esa lombriz estaba presente", subraya.

   La mención de infecciones por estos parásitos en el Corpus hipocrático incluye síntomas de vómito, gusanos, diarrea, fiebre y escalofríos, acidez estomacal, debilidad e hinchazón del abdomen. El tratamiento para las lombrices intestinales descrito en el corpus fue principalmente a través de medicamentos, como la raíz triturada de la hierba silvestre seseli mezclada con agua y miel tomada como bebida.

   "Encontrar los huevos de parásitos intestinales ya en el Neolítico en Grecia es un avance clave en nuestro campo --afirma Evilena Anastasiou, una de las autoras del estudio--. Esto proporciona la evidencia más temprana de gusanos parásitos en la antigua Grecia". "Esta investigación muestra cómo podemos unir la arqueología y la historia para ayudarnos a entender mejor los descubrimientos de los principales médicos y científicos de primera línea", agrega Mitchell.