La garrapata puede ser clave para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca en pacientes con VIH

Garrapata, pulga, escabarajo
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Publicado 01/09/2017 7:43:46CET

MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

Científicos pueden haber encontrado una pista de por qué las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen el doble de probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón. Los resultados, realizados por investigadores del Centro de Investigación de Vacunas de la Universidad de Pittsburgh y los Institutos Nacionales de Salud, en Estados Unidos, también muestran que un fármaco experimental puede ser prometedor como un potencial tratamiento.

El aumento del riesgo de enfermedad cardiaca es impulsado por un subconjunto de células inmunes en personas con VIH que continúan expresando una proteína que desencadena la coagulación de la sangre y la inflamación, incluso después de que el virus del VIH está bajo control por la medicación, explican los científicos en el último número de 'Science Translational Medicine'.

Además, los investigadores encontraron que 'Ixolaris', un medicamento experimental aislado de la saliva de garrapatas y previamente probado para tratar coágulos de sangre en animales, redujo con éxito la inflamación en monos infectados con SIV, la forma de primate del VIH.

"Las personas viven una vida larga y fructífera con el VIH gracias a los tremendos avances en los regímenes de tratamiento antiviral, pero esas vidas están siendo recortadas debido a las tasas de enfermedades del corazón", afirma Ivona Pandrea, profesora de Patología en el Centro de Investigación de Vacunas de Pittsburgh. "Al descubrir uno de los mecanismos celulares que impulsan la enfermedad cardiaca, podemos buscar medicamentos --como 'Ixolaris'-- que específicamente ataquen e interrumpan ese mecanismo", añade.

La coautora Irini Sereti, del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), evaluó muestras de sangre de personas sin VIH, personas con VIH cuyas infecciones estaban bien controladas por la terapia antirretroviral y personas con VIH que no estaban medicadas.

REDUCE LOS NIVELES DE PROTEÍNAS INFLAMATORIAS

Los investigadores encontraron un número elevado de células inmunes llamadas monocitos que expresaron altos niveles de la proteína factor tisular, que está asociada con la coagulación de la sangre, y otras proteínas inflamatorias en la sangre de personas con VIH, sin importar cómo de bien se controló su infección.

Estos hallazgos fueron confirmados por Pandrea y su equipo en monos que desarrollan SIDA después de la infección con SIV. Las mismas células aisladas de una especie diferente de mono que normalmente no desarrolla cardiopatía cuando está infectado con SIV no producen factor tisular, reforzando así el papel de esta proteína perjudicial en el desencadenamiento de la enfermedad cardiovascular en los entornos de HIV/SIV.

Los científicos entonces expusieron las muestras de sangre humana a 'Ixolaris' y observaron que el fármaco bloqueaba la actividad del factor tisular. Cuando se probó en un pequeño grupo de monos durante la infección temprana por SIV, el tratamiento redujo significativamente los niveles de proteínas inflamatorias relacionadas con la enfermedad cardiovascular.

El NIH posee la patente de 'Ixolaris', que es una pequeña molécula encontrada en la saliva de la garrapata 'Ixodes scapularis' --comúnmente conocida como garrapata de ciervo o garrapata negra-- y fue descubierta por el coautor del estudio Ivo M.B. Francischetti, de NIAID. Se necesitan más estudios para probar la seguridad del fármaco y la interacción con otros medicamentos que se utilizan para los pacientes con VIH.

'Ixolaris' no ha sido probado en seres humanos y los resultados podrían ser diferentes, advierten los investigadores. "Este tratamiento tiene el potencial de mejorar el manejo clínico de los pacientes infectados por el VIH y ayudarlos a vivir vidas más largas y saludables con el VIH --subraya Pandrea--. Eso, y otras terapias que pueden surgir al dirigirse a la vía de la inflamación que descubrimos, son caminos emocionantes para la investigación futura".

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