Una experta asegura que el consumo moderado de cerveza puede ayudar a mejorar la calidad nutricional de la dieta

Actualizado 16/07/2009 18:58:10 CET

SEGOVIA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

La cerveza es una bebida que ha estado siempre presente en la Dieta Mediterránea clásica cuyo consumo moderado puede aportar nutrientes a la dieta habitual y otros compuestos beneficiosos para la salud. Ésta es una de las principales conclusiones de la conferencia que Mercè Vidal, investigadora del Centro de Investigación Comunitaria (CREN) de la Universidad de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), impartió hoy en Segovia en colaboración con la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), en el marco de una campaña informativa promovida por ambas entidades.

La cerveza, tal y como confirmó Vidal, es una bebida fermentada, de baja graduación alcohólica (4º-5º), con unas características específicas en su composición que la diferencian del resto de bebidas y le confieren un especial interés nutritivo. Elaborada a partir de ingredientes naturales, como agua, cebada malteada y lúpulo, tiene un bajo contenido calórico (45 kcal/100 ml) y diversos nutrientes como vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio, magnesio, calcio y poco sodio).

La cerveza posee más de 2.000 componentes que proceden de ingredientes como el lúpulo y la cáscara de cebada o que son consecuencia del proceso de fermentación de estas materias primas. Su composición nutricional ha generado un creciente interés por estudiar la relación de su consumo moderado con la salud.

En concreto, en los últimos 25 años se han publicado numerosas investigaciones científicas que confirman su actividad antioxidante y, por tanto, sus beneficios sobre las enfermedades cardiovasculares, la salud ósea, la mejora del sistema inmune y su efecto quimio preventivo sobre ciertos tipos de cáncer, preferiblemente cuando se consume en compañía de alimentos y en el marco de una alimentación sana y equilibrada como es el caso de la Dieta Mediterránea.

CERVEZA Y DIETA

El consumo moderado de bebidas fermentadas puede formar parte de una alimentación saludable como la Dieta Mediterránea actual, por las propiedades que les confieren su baja graduación y las materias primas con las que están elaboradas. Por este motivo, ha asegurado Vidal, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), incluye en la Pirámide de la Alimentación las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada.

La cerveza sin alcohol fue otro de los capítulos destacados en su charla. Se trata de una bebida altamente hidratante cuyo consumo moderado puede estar incluido en la dieta de aquellas personas que padecen hipertensión arterial, puesto que un botellín de cerveza "sin" al día aporta 10 mg de calcio, potasio y muy poco sodio, afirmó Mercè Vidal.

Asimismo, ha afirmado que además del alto contenido en agua (95%) y del aporte de ácido fólico, la cerveza sin alcohol también contiene cantidades variables de compuestos fenólicos con efectos antioxidantes que contribuyen a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

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