Realizado por investigadores españoles

Un estudio evidencia que los vasos sanguíneos de los tumores crecen como 'tsunamis'

Corazón
SINC
Publicado 19/10/2016 17:57:32CET

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado por expertos de la Universidad Carlos III de Madrid ha realizado una descripción matemática de cómo los tumores inducen el crecimiento de los vasos sanguíneos, evidenciando que estos últimos crecen como 'tsunamis'.

"Si uno sabe cómo se mueven los vasos sanguíneos hacia el tumor y conoce que adoptan la forma de un solitón, controlando el movimiento de esta onda se puede conseguir retardar su crecimiento o hacer que los vasos sanguíneos no lleguen al tumor y no lo puedan alimentar", ha explicado uno de los autores del trabajo, Luis L. Bonilla.

En concreto, en el estudio, publicado en la revista 'Scientific Reports' y recogido por la plataforma Sinc, los científicos han realizado una descripción matemática mediante ecuaciones diferenciales de la densidad de vasos sanguíneos asociados al crecimiento de los tumores. Además, han confirmado este modelo mediante simulaciones numéricas.

"Hemos visto que en las primeras etapas, la densidad de las puntas de los capilares sanguíneos que se dirigen hacia el tumor adquiere la forma de un solitón, parecida a las ondas de un 'tsunami' o como las que se forman en una acequia cuando has parado el agua con un ladrillo y lo quitas de repente", ha comentado Bonilla.

LAS PUNTAS DE LAS VENAS "NO CAMBIAN"

Esta línea de investigación comenzó en la UC3M en 2014, durante la estancia como catedrático de excelencia del profesor Vincenzo Capasso, de la Universidad de Milán. "Fue entonces cuando conocimos algunos problemas de la angiogénesis y pudimos deducir la ecuación para la densidad de las puntas de los vasos capilares, algo que se les había resistido durante años", ha narrado Bonilla.

Posteriormente, a partir de la ecuación que habían desarrollado con el profesor Capasso, publicaron este trabajo sobre el solitón junto con otro catedrático de excelencia, Bjorn Birnir, de la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB). "Un solitón es una onda que se puede propagar por un largo tiempo, sin cambiar mucho. Y lo que significa en el marco de este estudio es que las puntas de las venas adoptan una forma que no cambia, que persiste desde que se ha formado el solitón hasta que llega el tumor", ha informado Birnir.

Finalmente, el doctor Bonilla ha señalado que identificar el solitón como el motor de la angiogénesis sugiere la posibilidad de controlar este proceso complejo a través del análisis de las coordenadas colectivas del solitón, que son muchísimo más simples. "Esto puede ser un primer paso importante para el entendimiento y control de la angiogénesis inducida por tumores a través de modelos teóricos", ha zanjado.

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