RECOMENDACIONES Y ADVERTENCIAS

Estirar los pies durante los pasos de semana santa ayuda a los costaleros a evitar contracturas

Actualizado 11/04/2017 13:07:04 CET

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las procesiones caracterizan la Semana Santa y estas pueden suponer un riesgo para la salud podológica de los costaleros, quienes debido al peso que tienen que cargar, pueden sufrir un gran desgaste en los pies y, por ello, en los momentos en los que el paso esté parado deben aprovechar para estirar la musculatura en la medida de lo posible, tanto la intrínseca del pie como la extremidad inferior (pierna), según el presidente del Colegio de Podólogos de Euskadi, Xabier Benegas, quien ha expuesto una serie de recomendaciones y advertencias para evitar lesiones.

"No hay que olvidar que el pie tiene muchas articulaciones y estas se mantienen por una estructura de músculos y ligamentos. Para moverse en pasos tan cortos, los costaleros tienen que hacer mucha tensión sobre los pies porque están muy contraídos. Cuando no se estira, no se descarga la tensión del pie y no le damos elasticidad, y se puede sufrir un tirón o rotura de fibras", ha explicado Benegas.

El doctor también ha recomendado llevar deportivas como calzado, ya que estas permiten que el peso del paso se descargue en la zapatilla, debido a la capacidad de amortiguación, y no en el pie. Además, si se trata de una procesión en la que los costaleros van descalzos, se debe hidratar bien la piel con crema hidratante antes de que llegue la fecha. "No se debe usar la vaselina porque resbala y en la planta del pie no sirve para nada", ha subrayado Benegas.

Sin embargo, los costaleros no son los únicos que deben tomar precauciones en cuanto a su salud podológica, pues el público también sufre las consecuencias de estar de pie y, según el doctor, estos no deben quedarse en el mismo sitio parado viendo el mismo paso por una razón circulatoria, pues "a nivel vascular, moverse significa activar la circulatura de retorno y supone renovar la sangre en el pie, que es la zona más lejana al corazón, y a la vez, la musculatura deja de estar tan contraída".

"Les sucede lo mismo que a los costaleros, al quedarse quietos y de pie, el pie tiene que trabajar más y crear estabilidad para no caerse. Si nos quedamos durante tiempo estáticos, la musculatura puede resentirse", ha añadido.

En el caso se sufrir alguna lesión, desde el Colegio de Podólogos del País Vasco han recordado que hay que acudir al podólogo, pues es el profesional sanitario oficial especializado en la salud del pie.

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