Encuentran una nueva vía cerebral para escapar de los depredadores

Nueva vía cerebral para escapar de los depredadores
THE UNIVERSITY OF QUEENSLAND
Publicado 09/07/2018 7:45:00CET

   MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, han determinado cómo el cerebro del pez cebra percibe y reacciona ante los depredadores. El profesor asociado de la Facultad de Ciencias Biomédicas Ethan Scott señala que el procesamiento de las amenazas visuales por parte del cerebro representaba un enigma realmente interesante en la neurociencia.

   "Los animales que van desde insectos hasta humanos intentarán escapar físicamente en respuesta a una amenaza visual --dice el doctor Scott--. Pero no sabemos cómo reconoce el cerebro que el estímulo es amenazante o decide escapar". "Debido a que las larvas de pez cebra son pequeñas y transparentes, examinamos la actividad en todo el cerebro utilizando microscopios mientras se presentaban amenazas visuales. Esto nos dio una ventana a las respuestas del cerebro".

   La investigadora posdoctoral del Instituto del Cerebro de Queensland, la doctora Lucy Heap, completó el estudio, publicado en 'Neuron', mientras realizaba un doctorado en la Facultad de Medicina. Esta experta subraya que el estudio consistió en mostrar al pez cebra una gran forma amenazante moviéndose hacia él.

   "Encontramos que la información visual recibida de los ojos se descompuso en componentes, como formas y brillo --detalla Heap--. Luego, estos componentes deben procesarse por separado en dos partes diferentes del cerebro para que los peces respondan adecuadamente. Cuando apareció una amenaza visual, las células en una parte particular del cerebro, el tálamo, se iluminaron. Pero si interferimos en la actividad en el tálamo, el pez no reconoció la amenaza y no se alejó nadando".

   "Estos resultados ayudan a completar nuestra imagen de cómo la información sensorial viaja a través del cerebro y cómo el cerebro representa el mundo exterior. Debido a que estas funciones son anormales en pacientes con ciertos trastornos psiquiátricos, incluidos el trastorno del espectro autista y la esquizofrenia, este trabajo prepara el terreno para estudios más profundos sobre los mecanismos básicos de los trastornos", concluye.