UNO DE CADA DIEZ SE MEDICA PARA COMBATIRLO

El dolor de cuello o espalda, un problema para el 75% de usuarios de sillas de ruedas

Silla de ruedas
ARCHIVO
Publicado 07/03/2018 14:25:24CET

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 76 por ciento de las personas que usan sillas de rueda de forma permanente sufre algún tipo de dolor relacionado con el cuello o la espalda, hasta el punto de que uno de cada 10 usa medicación específica para combatirlo, según los resultados de un estudio de la Red Española de Investigadores en Dolencias de Espalda (REIDE).

La investigación, que ha estado financiada por la Fundación Kovacs y la Fundación Asisa, ha durado 12 años y cuyos resultados publica la revista 'Spinal Cord', se basó en el análisis de 750 personas con una lesión medula traumática o una enfermedad neurodegenerativa (fundamentalmente esclerosis múltiple) y llevaban durante al menos un año usando de forma permanente una silla de ruedas, aunque el tiempo medio de uso era de unos 10 años.

La edad media de los participantes eran 43 años, el 66 por ciento requería ayuda para su actividad física, solo el 19 por ciento trabajaba y hasta un 39 por ciento presentaba depresión clínica.

Y cuando se evaluó su nivel de dolor, vieron que el 76 por ciento sufría dolor en algún nivel de la columna vertebral, un 56 por ciento en el cuello, un 54 en la columna dorsal y un 45 por ciento en la lumbar.

Una circunstancia que se asoció a una peor calidad de vida en cualquier tipo de dolor, ha destacado el director de REIDE y primer autor del estudio, Francisco Kovacs, que considera que el estudio es el más amplio que se ha realizado sobre estas dolencias en este colectivo.

Además, entre los encuestados el 11 por ciento utilizaba analgésicos no opiáceos, un 10 por ciento antiinflamatorios ni esteroideos, un 3,7 por ciento relajantes musculares y 1,1 por ciento opiáceos.

En el estudio se vio que padecer algún tipo de dolor (cervical, dorsal o lumbar) se asociaba a un mayor riesgo de padecer los demás y se identificaron determinados factores que condicionaban la aparición del dolor.

De este modo, ha explicado Kovacs, el riesgo de sufrir dolor de columna vertebral era mayor entre las mujeres, quienes vivían solos o usaban una silla de ruedas manual, no eléctrica. Asimismo, también se observó una relación entre el dolor y un mayor riesgo de depresión aunque "no llegó a ser estadísticamente significativa".

"Igual con una muestra algo mayor se podría haber confirmado esta relación, que no tiene tanto que ver con la intensidad sino con la duración", ha reconocido.

EL GROSOR DEL COJÍN DE LA SILLA PUEDE INFLUIR

Asimismo, en el dolor de cuello eran más propensos a padecerlo quienes habían padecido una lesión medular cervical o usaban un cojín más fino en la silla de ruedas, mientras que el dolor en la columna dorsal era más frecuente en quienes tenían un mayor índice sagital, que corresponde al grado de curvatura tras la fractura de vértebras causante de la lesión medular.

Lo bueno, ha apuntado Kovacs, es que muchos de estos factores asociados al dolor son modificables de cara a prevenir o mejorar la situación de estos afectados, a quienes ha recomendado realizar todo el ejercicio físico que puedan y no pasar mucho tiempo tumbados.

"Si un dolor es muy agudo puede uno acostarse un rato pero no mucho, es mejor hacer algo, lo que se pueda. Se estima que no se deben pasar más de 48 horas de reposo en la cama", ha avisado.

Entre los participantes del estudio la mitad hacía unas 10 horas de actividad física a la semana pero hasta un 25 por ciento no llegaba a las 5 horas semanales. Asimismo, la mitad pasaban unas 12 horas al día en la silla de ruedas, pero uno de cada cuatro superaba las 14 horas.

Boletín de Salud

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.