Un compuesto extraído del olivo puede ayudar a la cicatrización de heridas

Olivo
EUROPA PRESS/DIPUTACIÓN DE MÁLAGA
Publicado 27/11/2017 12:00:25CET

   Los investigadores IMIB-Arrixaca buscan financiación para desarrollar un producto que se podría comercializar en "muy pocos años"

    MURCIA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Un compuesto que se puede obtener de la hoja del olivo, el ácido oleanólico, es capaz de activar rutas moleculares críticas para la migración de las células del borde de una herida y acelerar su cierre, tal y como concluye un estudio reciente, publicado en Plos One y llevado a cabo por científicos del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB)-Arrixaca.

    Uno de los miembros del equipo y actualmente el decano de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Murcia (UMU), David Armero, ha recordado como los productos del olivo "se usan desde hace mucho tiempo con fines medicinales".

   Así, esta investigación ha permitido averiguar exactamente cómo actúa el ácido oleanólico sobre la célula para que ejerza su acción, algo que no se había descrito hasta ahora. De esta forma, estos expertos murcianos han conseguido describir por primera vez el mecanismo por el cual algunos extractos de plantas son capaces de promover y mejorar la cicatrización de heridas, según fuentes del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad consultadas por Europa Press.

    Los resultados obtenidos, publicados en la revista Plos One, pueden ser claves para desarrollar nuevas estrategias para optimizar el cierre de heridas cutáneas en general y heridas crónicas en particular. Las lesiones crónicas como el pie diabético o las úlceras por presión llegan a afectar al 1% de la población, representando su tratamiento y el de sus complicaciones hasta un 3% del gasto sanitario total. Además, según ha explicado Armero en declaraciones a Europa Press, comprender el mecanismo exacto permite a los investigadores "adaptar la forma química para que el producto surta más efecto".

    El equipo, coordinado por el Dr. Francisco J. Nicolás investigador del IMIB-Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, está compuesto por los profesores de la UMU María Ruzafa, Antonio Jesús Ramos y David Armero, y los investigadores Ángel Bernabé y Sergio Liarte del IMIB.

   En este sentido, Armero ha señalado que él es enfermero y su participación en el proyecto emana de su tesis doctoral, que realizó sobre productos naturales, entre los que se encontraban extractos derivados del olivo. Esta aportación se sumó como una nueva línea de investigación al proyecto global de Nicolás, que lleva años trabajando en el campo de la cicatrización de heridas.

   Así se ha conseguido conjugar la experiencia científica del equipo de Nicolás en el ámbito de la aplicación de membrana amniótica con las aportaciones sobre el efecto de los extractos del olivo.

NECESIDAD DE FINANCIACIÓN

    Los investigadores no han trabajado directamente con la planta del olivo para extraer el ácido oleanólico, sino que han obtenido los productos para el proyecto de una empresa radicada en Alcantarilla (Nutrafur parte del grupo Frutarom) y que es referente en la extracción de productos de plantas como el tomillo, el romero y el olivo.

   Esta empresa ha facilitado gratuitamente la materia prima con la que han trabajado los investigadores, un producto en polvo con una gran pureza, del 95 por ciento. "Ellos compran toneladas de plantas y hacen extractos vegetales muy puros que luego venden a empresas cosméticas o para alimentación de animales", ha señalado.

    En este sentido, Armero ha señalado que, de momento, se trata de investigación "básica" e "in vitro", con cultivos celulares, y que todavía queda mucho tiempo para una aplicación farmacológica del compuesto. Y es que una herida humana, según este investigador "no es lo mismo que trabajar con células en laboratorio". Antes de llegar a comercializarse, el fármaco deberá validarse 'in vitro' y, posteriormente, en animales. Finalmente, el producto se probaría en seres humanos, lo que requiere "medidas de seguridad muy altas" a pesar de ser un producto "natural".

    Los investigadores han trabajado hasta ahora financiados con un proyecto competitivo concedido por el Gobierno central. Sin embargo, los investigadores explican que hace falta "mucha financiación" para desarrollar todo este proceso, por lo que necesitan el respaldo de empresas capaces de aportar no solo financiación sino también apoyo administrativo pasar todos los filtros que establece el Gobierno central en el desarrollo de este tipo de proyectos. En caso de encontrar ese respaldo, Armero ha señalado que el producto se podría desarrollar en "muy pocos años".