Claves para proteger nuestros oídos en invierno

Oreja, sin lóbulo
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Publicado 16/01/2018 13:52:30CET

MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

El viento, la lluvia y los cambios bruscos de temperatura propios del invierno contribuyen a disminuir nuestras defensas, lo que en numerosas ocasiones desemboca en resfriados que pueden afectar la salud de nuestros oídos.

Tanto es así, que según GAES, las visitas al médico por problemas auditivos aumentan considerablemente durante esta época. Por ello, "proteger adecuadamente nuestros oídos durante el invierno es fundamental para que éstos no se vean perjudicados por ninguna infección", ha explicado el doctor en otorrinolaringología, Juan Royo.

La otitis media aguda es el principal motivo por el que se acude al médico en los meses más fríos. Esta enfermedad, causada por un virus o bacteria que produce una acumulación de fluido detrás del tímpano, provoca una inflamación del oído medio que puede afectar a uno o a los dos oídos al mismo tiempo. Se trata de una infección "muy dolorosa para el paciente. No obstante, si se trata de forma adecuada, no provoca problemas de audición permanentes", ha declarado el experto.

Mayores y niños son quienes más precauciones deben tomar, ya que su sistema inmunológico es especialmente sensible a las agresiones externas, lo que les hace mucho más susceptibles de padecer trastornos auditivos. En el caso de los más pequeños, por ejemplo, es muy frecuente la aparición de la llamada otitis media serosa o secretora, que se caracteriza por la acumulación de moco en los oídos, en la que "hay riesgo de pérdida auditiva, con lo que proteger a los niños del frío para evitar resfriados o catarros es vital", ha alertado el doctor.

Por todo ello, GAES ha elaborado un listado de consejos para mantener unos oídos sanos durante todo el invierno:

1.- Aislarnos del frío. En la medida de lo posible, debemos mantener nuestros oídos protegidos de las bajas temperaturas. Utilizar orejeras o ponernos un gorro de lana nos ayudará a aislarnos del frío, evitando la penetración de microbios y, en consecuencia, de ciertos trastornos típicos de esta climatología.

2.- Defensas contra posibles infecciones. No solo el frío puede provocar otitis; la gripe, los catarros o un simple resfriado también desembocan con frecuencia en la aparición de focos infecciosos en el aparato auditivo. "Apostar por una alimentación que evite el declive de las defensas de nuestro cuerpo es una de las principales pautas a seguir si queremos fortalecer nuestros oídos", relata el doctor Royo.

3.- Oídos limpios. Tener unos oídos sanos depende también de la higiene, que se consigue, por ejemplo, a través del uso de difusores de agua marina. "Lo que debemos tener claro es que nunca debemos utilizar bastoncillos u otros objetos similares, ya que podríamos provocarnos alguna herida", advierte el experto. Además, en caso de notar que el oído está inflamado debido a las bajas temperaturas, lo más adecuado es aplicar una bolsa de agua caliente externa que nos ayude a remitir la inflamación.

4.- La prevención, clave. Después de haber pasado una otitis o de haber sufrido cualquier tipo de infección es muy importante someterse siempre a una revisión auditiva, que "nos ayudará a descartar posibles afectaciones de la audición y seguir el tratamiento indicado en cada caso", concluye el doctor.

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