Cápsulas con células humanas logran normalizar la diabetes tipo 1 en ratones

Ratones
EUROPA PRESS/UC
Actualizado 29/01/2016 19:11:31 CET

   MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de Estados Unidos han probado por primera vez en ratones con diabetes el potencial de unas cápsulas con células productoras de insulina derivadas de células madre humanas, los islotes pancreáticos, para mantener controlados a largo plazo los niveles de azúcar en sangre sin necesidad de utilizar fármacos inmunosupresores.

   Los autores recuerdan en un artículo publicado en la revista 'Nature Medicine' que las personas con diabetes tipo 1 tienen un sistema inmunológico hiperactivo que destruye estas células productoras de insulina en el páncreas. Esto provoca que el organismo no pueda convertir los azúcares en energía y provoca un aumento peligroso de los niveles de glucosa en sangre.

   El trasplante de los islotes pancreáticos ya se ha utilizado para tratar esta enfermedad, pero los pacientes deben tomar medicamentos inmunosupresores para contener a su sistema inmune y evitar que destruya las células trasplantadas.

   Un trabajo previo había demostrado en ratones que la implantación de estas células podía servir para normalizar los niveles de azúcar sin necesidad de inmunosupresión si eran recubiertas por un hidrogel que les permitiera evitar al sistema inmune del organismo huésped.

   En este nuevo trabajo, en el que participaron científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, en sus siglas en inglés), el Hospital Infantil de Boston y la Universidad de Illinois utilizaron un gel químicamente más ajustado, con dióxido de triazol tiomorfolina (TMTD), que hacía a los islotes aún más resistentes a la cicatrización de los tejidos.

   Al implantarlos en un modelo de ratón con diabetes, vieron que las células eran capaces de mantener un control adecuado de la glucosa en sangre durante 174 días, que equivaldría a varias décadas de vida en humanos.

   "Es un paso muy prometedor hacia una eventual cura para la diabetes, pero se necesitan mucha más pruebas para asegurarse de que estas células no se vuelven cancerosas", ha destacado José Oberholzer, uno de los autores del estudio.