Aprenden más sobre cómo un gen vinculado al autismo afecta al cerebro

Bebé. Autismo. Padre con su hija
PIXABAY - Archivo
Publicado 19/06/2018 7:03:35CET

   MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación preclínica muestra que un gen ya vinculado a un subconjunto de personas con trastorno del espectro autista es crítico para las conexiones neuronales saludables en el cerebro en desarrollo y su pérdida puede dañar esas conexiones para ayudar a alimentar la compleja afección de desarrollo.

   Científicos del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, Estados Unidos, informan en la edición digital de este lunes de 'Developmental Cell' que sus datos aclaran el papel biológico del gen CHD8 y su proteína CHD8 en el desarrollo de oligodendrocitos, células que forman un aislamiento protector alrededor de los nervios. El recubrimiento soporta conexiones neuronales en el cerebro y se manifiestan en la materia blanca.

   Aunque estudios previos muestran que las mutaciones disruptivas en CHD8 causan trastornos del espectro autista (TEA) y anormalidades en la sustancia blanca del cerebro, la biología subyacente ha sido un misterio. El estudio actual muestra que la interrupción de la CHD8 dificulta la producción y el mantenimiento del aislamiento nervioso, dañando las conexiones neuronales del cerebro y contribuyendo al daño de la materia blanca. En modelos de ratones de laboratorio diseñados genéticamente para no expresar la proteína CHD8 en los oligodendrocitos, los animales exhibieron anomalías conductuales y convulsiones, según el investigador principal del estudio, P. Richard Lu, de la División de Hematología Experimental y Biología del Cáncer.

   "Hasta ahora no hay tratamiento disponible para pacientes con autismo con mutaciones en CHD8, uno de los genes de mayor susceptibilidad al riesgo para el autismo --dice Lu--. Los estudios actuales todavía están en una etapa muy temprana en términos de agentes terapéuticos, pero nuestros hallazgos presentan una estrategia potencial para restaurar la función de procesos dependientes de CHD8 defectuosos".

INVERSIÓN DEL DAÑO

   Los científicos encontraron la estrategia mediante el uso de varios procedimientos experimentales con ratones, incluido el análisis ChIP-Seq de sitios específicos de unión al ADN en el desarrollo de oligodendrocitos, lo que les ayudó a desentrañar los procesos biológicos. Sus datos mostraron que la pérdida o la mutación de CHD8 reduce la función de lo que se conoce como histona metiltransferasa, que ayuda a activar genes diana necesarios para el desarrollo de oligodendrocitos.

   Entonces, descubrieron que el uso de un compuesto experimental (CPI-455), que inhibe una molécula diferente vinculada a CHD8 llamada histona desmetilasa, rescató el desarrollo de oligodendrocitos. Esta materia blanca revertida tiene defectos en ratones mutantes de CHD8 y reduce los problemas neurológicos en los animales.

   Lu dice que los hallazgos sugieren que la modulación de la actividad de CHD8 y las moléculas que la controlan tiene el potencial de mejorar la generación de aislamiento neuronal en personas con TEA. También hizo hincapié en que pasarán años antes de saber si la investigación se traducirá en la atención clínica de los pacientes. Se necesitan estudios adicionales para verificar los hallazgos del estudio actual, identificar un fármaco adecuado y probar su seguridad y eficacia en modelos de laboratorio.

   CHD8 funciona en el núcleo de la célula. Básicamente, desbloquea la estructura de doble hélice en el núcleo que contiene moléculas que codifican ADN y ARN. Esto permite cambios en la composición genética y molecular de la hélice que apoyan el desarrollo de oligodendrocitos y el aislamiento del nervio al regular los niveles de productos genéticos codificados. Cuando se producen mutaciones o pérdida de CDH8, se genera una remodelación nociva de los componentes moleculares en la hélice (denominada cromatina).