Una experta da las claves

Diez consejos para afrontar los golpes de calor en los más pequeños

Bebé con calor
Foto: GETTY/LUSYAYA
Actualizado 03/09/2014 17:48:18 CET

MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Aunque el final del verano se acerca, el mes de septiembre parece no querer sucumbir a valores termométricos más bajos y las altas temperaturas que podrían registrarse en algunas comunidades deben aumentar nuestra atención en los más pequeños, cuyo organismo no está acostumbrado a cambios bruscos de temperatura.

   La especialista en Neonatología del Hospital La Milagrosa de Madrid, la doctora Paloma Nacher, recuerda que es importante controlar los golpes de calor. "Pueden llegar a ser graves en el bebé produciendo deshidrataciones con consecuencias complicadas", advierte.

   La doctora explica cómo afrontar los golpes de calor de los bebés mediante 10 consejos fáciles a seguir estos días para aliviar el calor de los más pequeños de la casa:

1.  Vestirles con poca ropa, ligera y de algodón.

2.   Evitar salir a la calle en las horas más fuertes de sol y calor, que suele producirse entre las 12.00 horas del mediodía y las 17.00 horas de la tarde, y situar al bebé en lugares sombríos.

3.   Refrescarle a menudo con una toallita húmeda por los brazos y las piernas.

4.   ¿Le ofrezco agua? En los niños con lactancia a demanda normalmente no es necesario aportar agua, pero ocasionalmente, ante un golpe de calor fuerte se les puedes ofrecer. El agua es un alimento que sólo lo admitirán si tienen sed. En los niños con biberón, siempre es recomendable llevar un biberón con agua fresca.

5.   Si es posible, en estos días tan calurosos evitar las mochilas portabebés ya que el bebé viaja muy pegado al cuerpo de la madre o el padre. que desprende mucho calor.

6.   Utilizar los baños de agua fresca -- sin llegar a ser fría-- las veces que sea necesario, ya que es lo que más les alivia del calor.

7.   Colocar la cuna en el lugar más fresco de la casa.

8.   Ventilar a primera hora de la mañana y a última de la tarde para intentar conseguir que la habitación esté a 22 grados, que es la temperatura óptima. No dudar en dejar ventanas abiertas, si es necesario, para que el aire se refresque.

9.   Evitar los aires acondicionados. Es mejor usar los ventiladores que renuevan y refrescan el aire pero sin ser aire artificial y reseco, por ejemplo, los ventiladores de techo.

10.   A la hora de viajar en el coche, cuando haya que meter al bebé en un automóvil recalentado al sol, enfriarlo previamente con el aire acondicionado y después introducir al niño con el aire ya apagado y controlando el calor con las ventanillas. Si a pesar de ello, el calor es insoportable, poner el aire pero siempre con una ventanilla abierta parcialmente.

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