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Método canguro: la importancia del contacto piel con piel

Método canguro
GETTY IMAGES/BLEND IMAGES / JOSE LUIS PELAEZ INC
Publicado 02/11/2017 8:19:43CET

   MADRID, 2 Nov. (EDIZIONES) -

   El Método Madre Canguro (MMC) consiste en el contacto piel con piel entre los recién nacidos y su madre. "Se trata de un método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar tanto de los reciérn nacidos prematuros, como de los nacidos a término", defiende la Organización Mundial de la Salud (OMS).

   Según enumera, sus principales características son: El contacto piel con piel temprano, continuo y prolongado entre la madre y el bebé; se inician en el hospital y pueden continuarse en el hogar; gracias a él, los bebés pequeños pueden recibir el alta en un plazo breve; se trata de un método amable y eficaz que evita el ajetreo que predomina por norma general en una sala de pediatría ocupada por bebés prematuros.

   Los primeros en presentar este método fueron los doctores Rey y Marínez en Bogotá, Colombia, según indica el organismo internacional, donde se desarrolló como alternativa a los cuidados en incubadora, "inadecuados e insuficientes", y fueron dispensados a recién nacidos prematuros que habían superado dificultades iniciales y que necesitaban únicamente alimentarse y crecer.

   "Casi dos décadas de aplicación e investigación han dejado claro que el MMC constituye algo más que una alternativa a los cuidados en incubadora. Se ha puesto de manifiesto que repercute eficazmente en el control de la temperatura, de la lactancia materna y en el desarrollo de vínculos afectivos referidos a todos los neonatos, al margen de su entorno, peso, edad gestacional y situación clínica", defiende la OMS.

   A su vez, resalta que la investigación y la experiencia demuestran que: el MMC equivale, cuando menos, a la atención convencional (en incubadora) en lo que respecta a la seguridad y a la protección térmica, si ello se calcula a tenor de la mortalidad; al facilitar la lactancia materna, ofrece ventajas considerables en casos de morbilidad grave; contribuye a la humanización de la atención neonatal y a potenciar los vínculos afectivos entre la madre y el hijo en países de bajos y altos ingresos.

BENEFICIOS DEL PIEL CON PIEL

   En este sentido, Lucía Moya Ruiz, matrona en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, subraya a Infosalus que este contacto piel con piel entre el niño y la madre debe realizarse nada más salir de la madre. En el caso de que el niño tenga que ser trasladado a la UCI neonatal resalta que es "súper beneficioso" porque no sólo se implica en ese piel con piel a la madre, sino también al padre, y para el bebé "es igual de beneficioso" estar con su madre que con su padre.

   "Es muy bonito ver cómo padres tienen miedo a qué hacer con su bebé cuando están en una incubadora, y llenos de cables. Muchos sienten que no pueden hacer nada con sus hijos y el poder cogerles en brazos es significado de que pueden hacer algo importante por el bebé. También se ha comprobado que en el método MMC el bebé tiene sus constantes más estables y, por ejemplo, los que están monitorizados se ve que la saturación de oxigeno es más estable, hacen menos pausas de respiración al escuchar el corazón de sus progenitores. Es como volver a estar en el útero de la madre, por eso están tan estables", destaca Moya.

   Es más, celebra que actualmente las unidades neonatales mantienen por lo general las puertas abiertas las 24 horas del día, y se tiende a una humanización de los cuidados centrados en el desarrollo. "Antiguamente el bebé estaba en la incubadora y los padres pasaban unas horas al día viéndolo. Ahora se tiende a la humanización con cuidados centrados en el desarrollo, 24 horas de puertas abiertas para los padres, que puedan cambiarles los pañales, por ejemplo", subraya.

   Además, la matrona advierte de la importancia del piel con piel, esté sano o no el bebé, y que éste sea el mayor posible durante, al menos, los diez primeros días de vida del menor. "Se intenta realizar en todos los partos y tras las cesáreas. Antiguamente se le limpiaba al bebé antes de colocarlo junto a su madre. En cambio, ahora se ha visto que no es beneficioso y cuando nace donde mejor está es con su madre", indica.

   Según enumera, el piel con piel tiene muchos beneficios tras el parto, tanto para el bebé, porque se adapta mejor a la vida extrauterina, como para la madre, porque ayuda a disminuir el sangrado posparto. A su vez, dice que se consiguen mayores tasas lactancia materna si se hace el contacto piel con piel a las siguientes dos horas después del parto.

   La profesional del Gregorio Marañón de Madrid subraya también que se imposibilita una subida de leche rápida si no existe ese contacto piel con piel en las primeras dos horas tras el alumbramiento. "Que el bebé y la madre estén separados no es lo mejor. Deben estar el máximo de tiempo juntos, piel con piel, al menos durante los primeros 10 días", insiste.

   Es más, concluye con que, una vez el bebé esté en la planta, ese piel con piel se mantenga, así como tras la llega a la casa. "Favorece el desarrollo de las conexiones neuronales, las tomas más frecuentes, el piel con piel hace que haya más tomas que si el bebé está en la cuna porque huele el pecho, el calostro y pide comer. Por eso es muy importante tanto en bebés sanos como enfermos", sentencia Lucía Moya.

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