El láser de CO2, clave para tratar la hiperlaxitud y pérdida de tono vaginal

Vientre, dolor, tripa, ombligo, mioma, menstruación, regla
GETTY/WAVEBREAKMEDIA
Actualizado: lunes, 21 agosto 2017 14:17

   MADRID, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

    El tejido vaginal está compuesto por fibras de colágeno que pierden su elasticidad por distintos motivos, provocando que las fibras se estiren y generen hiperlaxitud, flacidez o pérdida de tono vaginal, unos síntomas que pueden tratarse mediante láser de CO2, una técnica que permite alcanzar una mejoría "muy significativa" a partir del primer mes, según la doctora de la Unidad de Rejuvenecimiento vulvo-vaginal del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, Carmen Martín Resino.

   Este tratamiento se realiza en la propia consulta y el único requisito es que la paciente no tenga la regla ni una infección vaginal, y consiste en la emisión de una luz por estimulación del CO2, produciendo un efecto térmico en la mucosa. El láser calienta el tejido de la zona submucosa de la vagina sin dañarlo y estimula la formación de nuevo colágeno, recuperando así el tono vaginal y la elasticidad.

   Además, "esta técnica mejora la atrofia vaginal y los síntomas relacionados con la menopausia, tanto en casos de menopausia espontánea como en la menopausia inducida por la retirada de los ovarios o por quimioterapia. También está indicado para tratar la incontinencia de esfuerzo leve, para el tratamiento de verrugas genitales o como parte de un tratamiento estético empleado como láser quirúrgico para reducir el tamaño de los labios vaginales", ha explicado la doctora Martín Resino.

   Las mujeres que se someten a este tratamiento suelen tener entre los 35 y los 70 años, siendo el parto la principal causa entre los 35 y los 45. En el caso de las mujeres que se encuentran entre los 45 y los 70 años, la causa principal suele ser la sequedad vaginal, una situación que se da también en aquellas que se han sometido a un tratamiento oncológico.

   En este sentido, "el láser es muy útil en pacientes sometidas a radioterapia pélvica y en pacientes con cáncer de mama que, por los tratamientos hormonales que conlleva su patología, sufren habitualmente sequedad vaginal", ha concluido la doctora.

Leer más acerca de: