El estado civil o el barrio donde se vive, también son determinantes

El riesgo de reingreso hospitalario no solo depende del Hospital

Actualizado 06/10/2014 21:49:33 CET

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -

Factores como el nivel de pobreza del barrio en el que vive, vivir solo y la edad afecta a las posibilidades de un paciente de ser reingresado en el hospital tras el alta, incluso después de tener en cuenta las posibles variaciones en la calidad de la atención recibida en el centro hospitalario, según concluye un nuevo estudio realizado por investigadores del Sistema de Salud Henry Ford, en Detroit, Estados Unidos.

Los expertos de este trabajo, cuyos resultados se publican en la edición de mayo de 'Health Affairs', hallaron vínculos entre las tasas de reingreso y factores sociales como el estado civil y la pobreza del barrio de los pacientes, lo que sugiere que los reingresos no son sólo un problema de la calidad del hospital.

"El uso de la tasa de reingresos como base para sanciones económicas a los hospitales supone que los reingresos son el resultado de una atención de mala calidad. Y nuestro equipo encontró que hay mucho más que eso", ha reconocido Jianhui Hu, investigador asociado en el Centro de Política de Salud y de Investigación de Servicios Sanitarios Henry Ford.

"Por ejemplo, los pacientes que viven en un barrio de alta pobreza son un 24 por ciento más propensos que otros a ser reingresados. Mientras que la vía de la pobreza en los riesgos de readmisión hospitalaria es complicada y puede ser diferente para los distintos pacientes, las cosas que suceden después de que son dados de alta en el hogar o en la comunidad pueden poner a algunos pacientes en riesgo más elevado de readmisión", añade.

Estudios anteriores sugieren que los reingresos son el producto de un complejo conjunto de factores, entre los que la calidad de la atención hospitalaria es solo uno de ellos. Muchos de esos análisis usaron datos recopilados de cientos de hospitales en todo el país, donde a menudo es difícil separar los efectos de variables como la pobreza de las variaciones en la calidad de la atención proporcionada por los hospitales que se encargan de pacientes de bajos ingresos.

"Pocos de ellos identificaron y controlaron factores específicos de cada hospital que podrían estar relacionados con el reingreso, como la dotación de personal, la estructura organizativa, los protocolos de planificación del alta y el papel del hospital en un sistema integrado de atención", explica Hu.

Por ello, su equipo se propuso examinar esta cuestión a partir de datos de una sola institución urbana, el Hospital Henry Ford en Detroit, para determinar los efectos de la situación socioeconómica de los pacientes bajo una sola estructura, organización y dotación de personal fijo y protocolos de atención estándar para los pacientes de todo tipo. Gracias al banco de datos del centro, se identificó a todos los pacientes del programa de seguridad social estadounidense Medicare de 65 años y mayores que fueron dados de alta durante 2010.

Tras excluir a los pacientes que fallecieron en el hospital, aquellos que fueron dados de alta en contra de la opinión médica u hospitalizados para ciertos tratamientos especiales, los investigadores trabajaron con una muestra de 4.646 pacientes únicos.

Utilizando los datos internos para determinar la edad de cada paciente, el sexo, la raza, el estado civil, el domicilio y el diagnóstico, asignaron las direcciones de los enfermos a los datos del censo para determinar sus factores socioeconómicos de la comunidad, incluyendo el porcentaje de familias con ingresos por debajo del nivel de pobreza federal, el ingreso familiar medio y el porcentaje de la población mayor de 25 años sin un título de escuela secundaria.

De media, los pacientes vivían en barrios donde casi el 30 por ciento de las personas mayores de 25 años carecían de un título de educación secundaria, el 17 por ciento de los hogares tenía ingresos por debajo del nivel de pobreza y el ingreso promedio por hogar era de 38.000 dólares (27.385 euros). El 80 por ciento de los 4.646 pacientes no reingresaron a los 30 días durante el año de estudio y un 5 por ciento sufrió múltiples reingresos.

Además de la mayor probabilidad de que los pacientes que viven en barrios de alta pobreza sean reingresados, los expertos detecaron que los que estaban casados tenían significativamente menos probabilidades de ser ingresados de nuevo en el hospital, lo que sugiere que tenían más apoyo social que los no casados. Los mayores y hombres eran más propensos a ser reingresados al menos una vez en comparación con los jóvenes y las mujeres.

Los pacientes dados de alta con insuficiencia cardiaca congestiva e infarto agudo de miocardio y los que padecen ciertos tipos de enfermedades, como enfermedad hepática terminal, insuficiencia renal aguda, diabetes y desnutrición, estaban en riesgo significativamente mayor de ser ingresados otra vez en el hospital que los que carecían de esas condiciones.

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