Un nuevo test in vitro permite determinar la respuesta del paciente trasplantado de riñón a la terapia inmunosupresora

Publicado 09/07/2018 13:04:52CET

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Biohope ha presentado en el Congreso de la Sociedad Internacional de Trasplantes (TTS, por sus siglas en inglés), celebrado recientemente en Madrid, su 'test' 'in vitro' denominado 'Biohope' que permite determinar de manera individualizada la respuesta de cada paciente trasplantado de riñón a la medicación inmunosupresora.

Así lo ha confirmado primer estudio clínico sobre la utilidad del inmunobiograma en pacientes que han sido sometidos a un trasplante renal. Dicho estudio, llevado a cabo en el Hospital Universitario La Paz y en el Hospital Universitario Puerta de Hierro con la participación de 70 pacientes, demuestra que el inmunobiograma es capaz de determinar la repuesta a los tratamientos.

Con un funcionamiento similar al del antibiograma, que mide la sensibilidad de una cepa bacteriana a diferentes antibióticos permitiendo seleccionar el más adecuado para tratar la infección del paciente, el inmunobiograma es un 'test' 'in vitro' que se realiza en una muestra de sangre y que permite conocer de antemano el perfil de respuesta inmunológica del paciente a los fármacos inmunosupresores.

El inmunobiograma permitirá que los médicos seleccionen un tratamiento personalizado para cada persona que ha sido sometida a un trasplante de riñón, disminuyendo de este modo el riesgo de rechazo al órgano trasplantado. Este proyecto cuenta con financiación de la Unión Europea procedente del Programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 según el contrato de subvención No 733248.

"Gracias al inmunobiograma podemos medir la sensibilidad y resistencia de cada paciente a los tratamientos inmunosupresores más comunes, detectando aquellos a los que muestra una peor respuesta. Cuando se finalicen los estudios clínicos de validación de la técnica, los médicos podrán utilizarlo para barajar alternativas de ajuste del tratamiento según los resultados obtenidos, seleccionando los fármacos y las dosis más adecuadas, facilitándose así la toma de decisiones informadas en la práctica clínica para minimizar el riesgo de rechazo en los trasplantes renales", ha dicho la CEO de Biohope, Isabel Portero.

Y es que, prosigue, solo se necesita una muestra de sangre convencional para realizar la prueba. Asimismo, los datos se analizan y su resultado se integra en un 'software' que proporciona el grado de sensibilidad de las células inmunes del paciente a los tratamientos más recomendados en las guías clínicas. "Aunque el inmunobiograma usa tratamientos bien conocidos, puede adaptarse para probar nuevos compuestos frente a los ya comercializados", ha apostillado la experta.

PROBLEMA SANITARIO DE "PRIMERA MAGNITUD"

Según datos de la Organización Nacional de Trasplantes, durante el año 2017 se realizaron 3.269 trasplantes renales en España, si bien entre el 30 por ciento y el 50 por ciento de ellos fracasará. Un hecho que, tal y como ha advertido la experta, constituye un problema sanitario de "primera magnitud" que conlleva, entre otras consecuencias, un incremento del gasto para el sistema sanitario, un aumento del tiempo de hospitalización e incluso la muerte del paciente trasplantado.

En las últimas décadas la incidencia del rechazo agudo (el que se produce durante los primeros meses tras la intervención) tras un trasplante renal se ha reducido de manera sustancial, si bien la disminución progresiva de la funcionalidad del injerto y su posterior pérdida sigue constituyendo un reto clínico ya que supone una de las causas más frecuentes del reinicio de la diálisis en estos pacientes para asegurar la supervivencia.

De ahí la necesidad de contar con una herramienta diagnóstica que pueda prever la respuesta de cada paciente a los inmunosupresores reduciendo el rechazo para evitar la pérdida de los órganos trasplantados, y la relevancia de los datos de este primer estudio clínico, que confirma la utilidad del Inmunobiograma en trasplante renal, ya que su uso podría reducir ese riesgo de rechazo al permitir la selección del tratamiento inmunosupresor más adecuado según el perfil de cada paciente.

"Con el objetivo de confirmar estos datos se ha puesto en marcha el estudio 'TRANSBIO', un estudio multicéntrico internacional en el que participan varios países europeos y Estados Unidos, y que nos permitirá comprobar la utilidad clínica del Inmunobiograma y su precisión en una muestra más amplia de pacientes", ha dicho el jefe de Servicio de Nefrología del Hospital del Mar en Barcelona y coordinador del estudio, Julio Pascual.

Por tanto, prosigue, de corroborar los resultados, el inmunobiograma podría llegar a ser un "gran soporte" para la toma de decisiones terapéuticas en estos pacientes en la práctica clínica. "Desde Biohope apostamos por la personalización del tratamiento inmunosupresor para conseguir una mejor calidad de vida para los pacientes, unos órganos funcionando en perfecto estado y menos problemas con la medicación inmunosupresora. Todo ello con el objetivo de evitar problemas al paciente, sin olvidarnos del ahorro de costes para el sistema sanitario público", ha zanjado Portero.