La Fundación Mémora pone en valor los proyectos de Ciudades Compasivas para mejorar la atención al final de la vida

Fundación Mémora
EUROPA PRESS
Publicado 21/02/2018 16:36:43CET

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Mémora ha presentado en Madrid su amplia actividad para mejorar los cuidados de personas que afrontan el tramo final de su vida, con estrategias innovadoras, como el caso de los proyectos denominados 'Ciudades Compasivas', que implican a profesionales, familiares y ciudadanos en el tejido de una red de atención que mejore la calidad de vida de la persona enferma y ayude a su entorno.

En su puesta de largo en la capital, la Fundación ha organizado una jornada en la que se ha podido conocer las características de cuatro proyectos de ciudades "cuidadoras" en el país, como es el caso de Madrid, Sevilla, Santurce y Vic.

En el caso de Madrid, se trata de una experiencia piloto que ha comenzado en enero y que se centrará en los barrios de Vistalegre y Puerta Bonita (Carabanchel) con la creación de una red comunitaria que potenciará los cuidados reforzando el papel de todos los agentes implicados y con la participación directa de todos los vecinos.

Al respecto, el presidente de la Fundación Mémora, Santiago de Torres, ha recalcado que la entidad realiza proyectos "innovadores" para mejorar la atención ante la muerte de una persona y adaptarse a los cambios sociales a la hora de afrontar la muerte.

En ese sentido, ha señalado el despliegue de acciones formativas (como convenios con universidades) dirigida a los profesionales sanitarios para el abordaje de pacientes terminales, programas dirigidos a pacientes terminales y mejorar y sensibilizar a la sociedad para concebir la muerte como un proceso natural.

Una de las iniciativas que impulsa la Fundación es el desarrollo de proyectos denominados ciudades compasivas, con la creación de una red de cuidados con enfoque multidisciplinar y que aportan mecanismos para "afrontar la muerte en compañía". Uno de los objetivos es evitar casos de personas que fallecen solos y dar a conocer este tipo de redes.

"No podemos estar solos en el ciclo final de la vida", ha agregado el consejero delegado de Mémora, Juan Jesús Domingo, para señalar el "compromiso" de esta compañía especializada en servicios funerarios con la responsabilidad social y aportar sus experiencias y conocimientos en afrontar mejor la fase final de la vida, así como el duelo de los familiares y la preparación (y atención) de los profesionales.

Su patronato está compuesto por diversas personalidades como el médico Rafael Matesanz, que fue responsable de la Organización Nacional de Trasplantes, la filósofa Victoria Camps y el especialista en gestión sanitaria Rafael Abengoa, entre otras.

En la jornada ha participado el director de Comunidades Compasivas en el Reino Unido, Julian Abel, quien ha destacado la importancia de esta red de apoyo y su contribución para mejorar la salud pública, pues ya disponen de experiencias en ese país que apuntan a la reducción de ingresos hospitalarios con este tipo de iniciativas, lo que también aporta ahorro económico al sistema.

"Tenemos que reconfigurar los cuidados paliativos. Una cualidad necesaria es el mapeo de la red de apoyo (...) Todo el mundo puede ayudar", ha subrayado, para incidir en que "cuidar no es un sprint sino un maratón" y que se debe cambiar la perspectiva, como la noción "equivocada" de que la familia directa asuma sola la muerte de un ser querido.

En este sentido, ha incidido en que la colectividad social y la comunicación ayuda de forma notable tanto al enfermo terminal, al profesional sanitario y a la familia.

Abel ha señalado que esa red sirve para apoyar al personal sanitario y que éstos deben utilizar el enfoque de salud pública con el de comunidades compasivas, como formar a familiares en determinados cuidados para mejorarlos y ampliar el número de personas que pueden realizarlos.

Al respecto, este experto ha explicado que las relacionales sociales puedes "alargar y mejorar" las capacidades de las personas en su fase final.

EL PROYECTO DE MADRID

En el caso de Madrid, durante los próximos dos años se va a desplegar un proyecto de intervención comunitaria al final de la vida y ayuda al duelo de los familiares en el distrito de Carabanchel, según ha indicado el médico y coordinador del plan Madrid Ciudad de los Cuidados, Javier Segura.

Esta iniciativa, en los barrios de Carabanchel y Puerta Bonita, se enmarca dentro de la iniciativa Madrid Ciudad de los Cuidados que impulsa el Ayuntamiento de Madrid a través del área de Salud, Seguridad y Emergencias, que tiene como reto desde la acción municipal facilitar el acceso a estos cuidados por parte de las familias.

Entre los nueve proyectos concretos ya definidos, se encuentra el orientado a mejorar los cuidados al final de la vida que tiene tres aspectos clave: reforzar la capacidad comunitaria en estos barrios, la intervención educativa en los colegios para acciones didácticas y una dedicada a la atención directa de ayuda a las familias.

Segura ha señalado a Europa Press que el proyecto tendrá dos años de duración (hasta el 2020) como iniciativa piloto y si los resultados son positivos, podrá extenderse a otros barrios.

Así, desde Madrid Salud se impulsarán iniciativas para vincular todos los servicios disponibles de cara a favorecer una intervención comunitaria con participación del vecindario ante estas situaciones.

"La idea es tejer las calvas del sistema", ha detallado, para agregar que esa vinculación implica al hospital de referencia, al centro de salud y a diversos dispositivos sociales que "refuerce los cuidados" sin crear un nuevo servicio, sino utilizando los ya existentes.

A su vez, el "ADN" de este proyecto es que sea "totalmente participativo" y donde vecinos y asociaciones del barrio conformen grupos de apoyo, con una figura denominada 'embajadores' (personas sensibilizadas con este proyecto) que difundirán sus características.

Actualmente se está componiendo el grupo motor del proyecto e identificar a los actores "clave" para su desarrollo. En marzo podrá salir la iniciativa a nivel público, para lo cual se habilitará un correo electrónico y un número de teléfono para contacto, para luego desplegar las primeras intervenciones en abril y mayo.

EL MINISTERIO SE MARCA COMO OBJETIVO REFORZAR LOS CUIDADOS PALIATIVOS

Por su parte, la directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, Elena Andradas, ha destacado la importancia de los cuidados paliativos en una sociedad con mayor envejecimiento y aumento de la esperanza de vida.

Ha detallado que en España hay 300.000 personas con enfermedades crónicas y 120.000 requieren cuidados paliativos en la fase final de su vida.

Andradas ha relatado que, pese a pesar estas cifras, aún existe un "gran desconocimiento" sobre los cuidados paliativos y, por ello, una de las prioridades del Ministerio es mejorar esos cuidados para personas en fase terminal de su enfermedad.

La directora general del Ministerio ha comentado que este tipo de proyectos como los que impulsa la Fundación Mémora desarrolla cuidados no solo en la fase final de la vida sino también para personas en situación de fragilidad.

"Necesitamos aceptar que la muerte no es un fracaso y que los cuidados paliativos no es una resignación en la atención", ha apostillado Andradas.