11 de abril Día Mundial del Parkinson

La estimulación cerebral profunda mejora en un 80% de los casos los síntomas del Parkinson

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GETTY/ OCSKAYMARK
Publicado 07/04/2017 14:31:26CET

   MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La estimulación cerebral profunda mejora en un 80% de los casos los síntomas del Parkinson, en pacientes que no responden a la medicación o que la dosis le provoca efectos colaterales graves, explica Rafael García de Sola, neurocirujano del Instituto de Neurociencias Avanzadas Madrid (INEAMAD) del Hospital Nuestra Señora del Rosario.

    El Parkinson afecta en España aproximadamente a unas 150.000 personas. El tratamiento de la enfermedad es eminentemente médico "pero hay un porcentaje de pacientes que pasados unos años dejan de responder al tratamiento o tienen que tomar unas dosis muy altas", explica.

En estos casos, recuerda, se aconseja recurrir a la cirugía. Antes, de ser intervenidos los pacientes son elegido por un equipo multidisciplinar compuesto por neurólogos, neurocirujanos, neuroradiólogos y especialistas en neurofisiología tras estudiar su caso y realizar todo tipo de pruebas diagnósticas.

   Esta cirugía consiste en implantar un electrodo en uno de los núcleos profundos cerebrales, implicados en esta enfermedad. Este electrodo se conecta a un estimulador (similar al marcapasos cardíaco), de manera que dicho núcleo cerebral es estimulado de forma más o menos continua, de acuerdo con las necesidades del paciente. Esta estimulación "modula" el comportamiento de las neuronas de este núcleo, consiguiéndose disminuir o suprimir la rigidez y el temblor.

   "El resultado final es que el paciente queda sin temblor y con una disminución muy marcada de la rigidez en brazos y piernas. En un porcentaje de casos superior al 80% y sin secuelas quirúrgicas. Lo que incrementa de forma importante su calidad de vida", señala.

   El experto aclara que, además, la intervención quirúrgica es de muy bajo riesgo quirúrgico, con muy baja morbilidad y prácticamente nula mortalidad. "Permite disminuir la cantidad de medicación necesaria para controlar el Parkinson. Y estudios muy recientes están demostrando que la implantación de este tipo de dispositivos y su funcionamiento mantenido en el tiempo mejora la evolución de la enfermedad de Parkinson, retrasando claramente el empeoramiento progresivo" señala.

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