¿Cuándo debería realizarse la primera revisión ocular a los niños?

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Publicado 01/07/2018 8:14:52CET

   MADRID, 1 Jul. (EDIZIONES) -

   La vista es un sentido muy importante y puede influir en el desarrollo de una persona. En el caso de los niños es vital revisarla puesto que cualquier problema puede derivar en un retraso en el desarrollo del niño, así como en problemas de aprendizaje y de atención en la escuela.

   En una entrevista con Infosalus, Gloria Hermida, presidenta de la Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y del Comportamiento (SIODEC) lamenta que en la actualidad no se realizan las revisiones visuales oportunas a los menores, fundamentalmente por desconocimiento.

   “Hay una cultura general de que no se puede hacer un examen visual a un bebé, cuando lo idóneo es revisarles la vista desde los seis meses. Esto hace una prevención enorme. A veces llega un niño con 5 o 6 años con problemas grandes que se podrían haber prevenido por no revisarlos a tiempo”, remarca.

   Por ello, Hermida insiste en que la primera revisión ocular debería tener lugar en los primeros 6 meses de vida, y en ella se debería comprobar a su vez la visión binocular, que ambos ojos trabajen juntos, y que el desarrollo visual sea el correcto. “Si hay algo que debería ser de otra manera se hace un seguimiento más a corto plazo y si todo está bien se le puede ver al año siguiente sin problema”, precisa.

   En concreto, subraya que hay que revisar cómo fija y mueve los ojos, y si hay estrabismo o no lo hay. “Este tipo de revisiones las realizan los optometristas, el primer escalón de la atención primaria a nivel de salud visual. En caso de detectarse una patología se deriva al oftalmólogo”, apunta.

La segunda de las revisiones importantes dice que debería tener lugar entre los 3 y los 4 años. En las revisiones del pediatra, la presidenta de SIODEC sostiene que a los 4 años se realizan una revisión del niño donde sólo atienden a su agudeza visual que, en caso de detectar que es baja se deriva al oftalmólogo, “aunque ya puede ser tarde para ello”.

   A su juicio, sería importante realizar estas revisiones antes puesto que a los 3 años los niños entran en el colegio y empiezan a aprender letras, números y montón de actividades donde hay un gran componente visual. “Si un niño con tres años tiene dificultades visuales se puede tratar o se puede hacer prevención para que no desarrolle ningún problema visual”, asegura la optometrista.

   La tercera revisión ocular importante que deberían desarrollar los niños, según defiende la presidenta de SIODEC, es a los 6, época donde el sistema visual del niño ya es prácticamente similar al de un adulto. “Todo lo que no haya sucedido habrá que estimularlo. A partir de ahí, en función de lo que se detecte, se procederán a hacer más o menos revisiones de manera estándar”, agrega.

PREVENIR DETERMINADAS PATOLOGÍAS

   A su vez, destaca que la función visual se desarrolla principalmente desde que se nace hasta los 6 años. “Si en ese periodo el niño no recibe una buena estimulación o cuidados visuales se puede perder la oportunidad de prevenir determinadas patologías visuales, como un problema binocular o de descoordinación entre los dos ojos; el síndrome de insuficiencia de convergencia, que puede crear visión doble de cerca y hacer que muchos niños, por ejemplo, al estar molestos no quieran hacer la tare; así como el ojo vago”, añade.

   Aparte de las revisiones, para que el sistema visual se desarrolle, la experta considera que el niño desde que es muy pequeño debe poder experimentar, se tiene que mover, y a partir de los 3 meses, cuando esté despierto, estar boca abajo, para poder observarlo todo y moverse. “Cuanta más estimulación tenga el sistema visual tendrá más posibilidades de madurar”, agrega.

   Sobre los signos a los que deben atender los padres para sospechar de un problema de vista en sus hijos, Hermida llama la atención sobre el momento en el que los niños evitan las tareas de cerca, “puede ser un signo de que el sistema visual puede estar fallando”, o por ejemplo cuando un niño se tapa un ojo o se tumba en la mesa cuando escribe o lee por ejemplo.

   Asimismo, advierte de que en aquellos casos en los que los niños presentan problemas de bajo rendimiento escolar, cuando su inteligencia es normal, siempre hay que revisar la visión porque puede afectar en gran medida.