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Neonatos ingresados en el Río Hortega mejoran sus constantes vitales al escuchar música de violonchelo

Publicado 20/06/2017 15:07:17CET

VALLADOLID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Niños ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Río Hortega de Valladolid mejoraron sus constantes vitales tras escuchar música de violonchelo, según los resultados de una tesis doctoral del Departamento de Pedagogía de la Universidad de Valladolid (UVa).

Estos resultados forman parte de la tesis doctoral de Susana Velasco Conde dirigida por los profesores de Trabajo Social María Jesús Pérez Curiel y del Área de Música Enrique Cámara de Landa que indica que la música puede contribuir a mejorar algunos parámetros biológicos, "probablemente, relacionados con un estado de mayor relajación".

Ante la falta de estudios sobre musicoterapia en neonatos en España, los investigadores de la UVa han planteado un estudio pionero en el que han involucrado a una treintena de bebés nacidos de forma prematura que han estaban atendidos en la UCIN del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.

En primer lugar, midieron una serie de constantes vitales, como el peso, la presión sanguínea, el ritmo cardiaco, el ritmo respiratorio y la saturación de oxígeno en sangre, y tomaron todo tipo de datos sobre las ingestas y peso de los niños.

Posteriormente, dividieron a los menores en dos grupos, uno de los cuales escucharía música y otro no, para analizar la evolución de cada uno y observar si la música producía algún efecto sobre los parámetros controlados.

Según han explicado desde la UVa, durante casi dos meses Susana Velasco acudió tres veces por semana para tocar el violonchelo durante entre 30 y 45 minutos coincidiendo con la toma de las 12.00 horas y se controló las constantes vitales a todos los bebés tanto antes como después de la sesión de música con "ciertas diferencias" entre la recogida de datos anterior y posterior a escuchar música.

Según han asegurado las mismas fuentes, tras la música presentaron una mejor frecuencia cardiaca, mejor saturación de oxígeno en sangre y mejor frecuencia respiratoria. "En definitiva, parecían estar más relajados que antes de escuchar el violonchelo".

Además y según esta tesis, los bebés que escuchaban música tuvieron un peso mayor el día del alta que los que no escucharon música y, en conjunto, este grupo de niños abandonó antes el ingreso, "aunque la diferencia no fue significativa como para sacar conclusiones al respecto", han aclarado las mismas fuentes de la UVa.

Dicho esto, Susana Velasco ha aclarado que se trata de un estudio "muy puntual" para añadir que, a pesar de sus conclusiones, no se puede afirmar que el efecto vaya a ser siempre el mismo en todas las circunstancias, si bien ha defendido que los resultados de su tesis van en la línea de otras investigaciones realizadas fuera de España.

Desde la UVa han recordado al respecto que los estudios llevados a cabo en Estados Unidos sobre música y neonatos prematuros han aportado experiencias "muy curiosas".

Así, en una realizada por Jayne Standley con el método Pacifier Activated Lullaby (PAL*) los niños tenían un chupete conectado a un reproductor de música y en el momento que succionaban se activaba la música durante unos segundos de manera que los niños asociaban las dos cosas ayudándoles con la succión primero no nutritiva y posteriormente nutritiva.

Según la investigadora, también se ha comprobado que cuando se les aplica algún tratamiento que les causa dolor escuchar música puede aliviarles significativamente.

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