Cáncer, los pros y contras de la inmunoterapia

Investigador. Laboratorio
FARMAINDUSTRIA - Archivo
Publicado 15/07/2018 8:12:08CET

   MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

   En menos de diez años el abordaje del cáncer está cambiando de manera radical gracias a la aparición de la inmunoterapia, la cual ha conseguido elevar las tasas de supervivencia en tumores que hasta hace poco tiempo tenían un pronóstico fatal, como por ejemplo el melanoma, aunque sus efectos secundarios son todavía "muy duros" y no todos los cánceres, ni todos los pacientes, se pueden beneficiar de ella.

   Así lo han comentado a Europa Press el jefe del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Nabil Djouder, y la jefa del Grupo de Melanoma del mismo centro investigador, Marisol Soengas, con motivo de la celebración del congreso 'CNIO-La Caixa Frontiers Meeting sobre inmunomodulación en cáncer', organizado por el CNIO, con el apoyo de la Fundación 'La Caixa'.

   "Tiene efectos secundarios muy duros porque puede afectar al hígado, riñones o tiroides, lo que crea un sufrimiento para el paciente aunque éste responda. Además, el coste de estos tratamientos es muy elevado, por lo que es necesario elegir muy bien a aquellas personas que realmente vayan a responder mejor", ha señalado el doctor Djouder.

   Actualmente la comunidad científica está enfocada en buscar nuevos biomarcadores, estudiar cómo funciona el sistema inmune para proteger al organismo de los virus, saber cómo los tumores son capaces de bloquear el reconocimiento del sistema inmune a las células tumorales, conocer los motivos por los que hay pacientes que responden mejor a las terapias inmunológicas que otros y qué forma de administración es mejor para reducir los efectos secundarios.

LA DIETA Y LA MICROBIOTA PUEDEN CONDICIONAR EL ÉXITO DE LA INMUNOTERAPIA

   Estudios en los que queda "mucho camino por recorrer" pero que están aportando pistas que en poco tiempo podrían servir para mejorar estas terapias y, por ende, beneficiar a un mayor número de pacientes. Uno de los hallazgos que por ahora está cobrando más fuerza es la importancia que puede tener la microbiota y la dieta en la respuesta, o no, a la inmunoterapia.

   "Tanto en el intestino como en otros órganos tenemos una serie de bacterias que favorecen la respuesta a la inmunoterapia o que la inhiben y ya se están identificando qué tipos de bacterias pueden ser beneficiosas para estos tratamientos. Además, ya se han realizado estudios en los que inoculando a modelos animales bacterias de pacientes que han respondido a la inmunoterapia se conseguía que estos también respondieran", ha comentado la doctora Soengas.

   De hecho, a partir de estos datos ya se han puesto en marcha ensayos clínicos en los que se están transfiriendo este tipo de bacterias para comprobar si en las personas esta estrategia también es efectiva. "El objetivo es conseguir que pacientes que son resistentes a la inmunoterapia se pueda mejorar su respuesta a la misma alterando su contenido bacteriano", ha puntualizado la doctora.

   Dicho esto, Soengas ha informado de que hay investigaciones en marcha que también están apuntando a que la dieta puede favorecer, o no, el éxito de la inmunoterapia. "La dieta es importante porque hace una modulación de los microbios y las bacterias que tenemos, por lo que es algo en lo que hay que seguir investigando, al igual que en la microbiota, para mejorar las respuestas a la inmunoterapia", ha puntualizado el doctor Djouder.

   La búsqueda de biomarcadores es otro de los aspectos en los que se está centrando la investigación en este campo terapéutico del cáncer, especialmente en la parte clínica. El objetivo es separar a grupos de pacientes para optimizar los resultados, los costes y conocer qué forma de administración es más conveniente en cada caso si, por ejemplo, en monoterapia, en combinación con quimioterapia o combinando diferentes inmunoterapias.

   Y es que, por ejemplo, se ha visto que en melanoma, el tumor que por ahora más se beneficia de estas terapias, muchos pacientes desarrollan resistencias a estas terapias. De hecho, en una jornada sobre inmuno-oncología organizada por la Fundación ECO en Madrid, el doctor del Hospital General de Valencia, Alfonso Berrocal, avisó de que el 70 por ciento de los pacientes con melanoma no obtienen beneficios con estas terapias porque desarrollan resistencias primarias.

   "El problema de los melanomas es que pueden acumular cientos de mutaciones y adquieren resistencias a la terapia dirigida. Ahora se están describiendo unas resistencias que son innatas y otras que se pueden adquirir durante el tratamiento, si bien el objetivo es conseguir que los tumores 'fríos' (aquellos a los que las células del sistema inmune no llegan) se vuelvan 'calientes' (con cierto contenido de células inmunes)", ha añadido la jefa del Grupo de Melanoma del CNIO, para asegurar que, pese a ello, hay "bastantes" pacientes que ya están teniendo respuestas de hasta dos años con la inmunoterapia.

   Asimismo, los expertos también se han mostrado esperanzados en la mejora los efectos secundarios, explicando que ya se están realizando combinaciones de tratamientos con inmunoterapia y terapia dirigida que están consiguiendo mejorar la calidad de vida de los pacientes que responden a estas terapias.

   "Hay que mejorar la calidad de vida. Uno es consciente de que hay limitaciones, pero las expectativas en el campo son muy buenas. Hay bastante esperanza entre los científicos y los clínicos de que la calidad de vida de los pacientes con cáncer ya está mejorando con la inmunoterapia y con la combinación con la terapia dirigida. Por tanto, el mensaje es positivo porque hay muchos menos pacientes que no responden de los que había hace cinco años", ha sentenciado Soengas.