1 de cada 4 pacientes ostomizados sale del hospital sin saber cómo cuidarse y manejar el dispositivo

Presentación del Libro Blanco de la Ostomía en España
CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA
Publicado 11/07/2018 13:55:44CET

   MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El 37 por ciento de los pacientes que se han sometido a una ostomía en España, ya sea en un hospital público como en uno privado, abandona el hospital sin haber recibido formación e información sobre los cuidados que tiene que realizarse como, por ejemplo, la higiene que tiene que tener, qué debe comer, cómo manejar el dispositivo o qué complicaciones puede experimentar, según ha alertado la estomaterapeuta del Grupo Coloplast Ostomy Forum (COF), Isabel Jiménez López, durante la presentación del estudio 'Libro Blanco de la Ostomía en España'.

   Una escasa o nula información que puede tener su origen en la falta de enfermeras estomaterapeutas en la sanidad española. Y es que, aunque hay 218 consultas de estomaterapia, se calcula que en España hay 150 profesionales de la Enfermería especializadas en esta técnica a tiempo completo, si bien se necesitarían 100 más para poder cubrir la actual demanda de pacientes ostomizados.

   "Hay unas dos enfermeras estomaterapeutas por cada 1.000 habitantes, mientras que en otros países como Estados Unidos el ratio se sitúa en las 3,7 profesionales por cada 1.000 habitantes", ha argumentado el investigador principal del estudio, José Luis Cobos Serrano.

   Cifras "preocupantes" si se tiene en cuenta que en España hay aproximadamente 70.000 personas ostomizadas y que cada año hay 16.000 nuevos ostomizados, de los cuales el 60 por ciento tienen una ostomía temporal y el 40 por ciento permanente. Las ostomías más frecuentes son colostomías (55,1%), ileostomías (35,2%) y urostomías (9,7%), siendo la patología más frecuente que provoca la instauración de una ostomía el cáncer colorrectal, seguido de la enfermedad de Crohn, la diverticulitis y la colitis ulcerosa.

   En este punto, el informe ha evidenciado que, además de que casi la mitad de los pacientes no reciben información sobre los cuidados de la ostomía, el 40 por ciento tampoco la han recibido en el preoperatorio. "Es de vital importancia la visita preoperatoria porque aumenta la calidad de vida, reduce los gastos sanitarios e impide que los pacientes vayan deambulando por los servicios de Atención Primaria, Urgencias y farmacias cuando tienen un problema", ha señalado la estomaterapeuta del COF, Mª Teresa San Emeterio Izacelaya.

"SI NO HUBIERA TENIDO LA AYUDA DE LA ENFERMERA HUBIERA IDO AL PSIQUIATRA"

   Precisamente sobre la importancia que tiene recibir información adecuada tras una ostomía han hablado las pacientes Yolanda Martínez, Mª Ángeles Muñoz y Natividad Leal, quienes han destacado la labor realizada por las enfermeras estomaterapeutas porque les ayudó a mejorar su calidad de vida e, incluso, a hacer una vida prácticamente normal.

   "Si no hubiera tenido la ayuda de la enfermera hubiera tenido que ir al psiquiatra", ha dicho Leal, a lo que Muñoz ha añadido que sin los cuidados de estas profesionales le hubiera sido "imposible" llevar una vida normal. De hecho, Martínez ha asegurado que, tras haber estado 17 años ostomizada sin haber recibido ningún tipo de ayuda especializada, cuando una enfermera especializada en la materia le atendió pudo quedarse embarazada con "total seguridad y libertad".

   Pero no sólo los pacientes creen necesaria la presencia de una estomaterapeuta sino que, también, los médicos. En concreto, el 79,6 por ciento de los coloproctólogos que han participado en el trabajo consideran que es "totalmente necesaria" la labor que realizan, porcentaje que aumenta hasta el 81,48 por ciento en el caso de los urólogos.

   La labor de estas profesionales enfermeras permite prevenir los problemas cutáneos periestomales, una de las complicaciones más frecuentes tanto en el postoperatorio inmediato como el tardío y, además, disminuir la morbilidad asociada a complicaciones potencialmente fatales como, por ejemplo, deshidratación, hipocalemia (bajo nivel de potasio en sangre), hiponatremia (reducción del nivel de sodio en sangre) e insuficiencia prerrenal (deterioro brusco de la función renal).

   "Todas estas complicaciones tienen un impacto brusco no sólo sobre la salud física del paciente, sino también sobre su estado emocional, con lo que ello conlleva en términos de calidad de vida y es que, ante situaciones de este tipo, muchos caen en la depresión y llegan a no querer salir de casa, una situación que puede evitarse, o de la que se puede salir, si el paciente va de la mano de una enfermera estomaterapeuta", ha apostillado Jiménez López.

DESIGUALDADES E INEQUIDADES ENTRE COMUNIDADES AUTÓNOMAS

   Ahora bien, el informe ha puesto de manifiesto otro de los principales problemas que rodean actualmente a la ostomía en España y, por ende, a los pacientes, y es que en el 20 por ciento de las cirugías programadas y en el 80 por ciento de las urgentes no se realiza el marcaje del estoma, lo que aumenta el riesgo de complicaciones futuras como, por ejemplo, problemas cutáneos o dificultades para ajustar adecuadamente los dispositivos.

   La inexistencia del marcaje es especialmente elevada en las comunidades autónomas que cuentan con pocas o ninguna consulta especializada en ostomía lo que, además, evidencia las desigualdades en la atención a estos pacientes entre las comunidades autónomas.

   Concretamente, en España hay 218 consultas de estomaterapia, si bien mientras que en Cataluña hay un ratio de 0,6 consultas por cada 100.000 habitantes y en Extremadura, Comunidad Valenciana, País Vasco, Madrid y Cantabria unas 0,5 consultas; en La Rioja, Aragón y Navarra el ratio se sitúa en el 0,3 consultas, y Canarias y Baleares en el 0,2 y en Ceuta y Melilla es inexistente.

   Por todo ello, los expertos han solicitado a las administraciones la creación de un registro oficial de pacientes y profesionales, impulsar la figura experta de la enfermera estomaterapeuta e instaurar sus consultas dentro de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS).

   Del mismo modo, han pedido una estrategia nacional que fomente la detección precoz de los problemas que llevan a la instauración de una ostomía; unificar criterios de actuación en la atención al paciente ostomizado; y desarrollar políticas sanitarias que aseguren la accesibilidad y la equidad en la asistencia sanitaria.

   "Realizamos un llamamiento a las administraciones públicas y privadas para que pongan más atención en cómo hay que tratar a los pacientes ostomizados, a los que calificamos de invisibles. La intervención de la enfermera estomaterapeuta supone un cambio radical para la salud física y mental de estos pacientes. Gracias a su formación, experiencia y dedicación, las personas ostomizadas pueden recuperar su autonomía y llevar una vida normal", ha zanjado el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.