El estado de ánimo también influye

¿Ayuda el ejercicio a aliviar el dolor en las articulaciones?

Hombre
GETTY//LABUNSKIY KONSTANTIN
Actualizado 13/01/2016 11:57:05 CET

   MADRID, 12 Ene. (INFOSALUS) -

   El dolor articular puede impedir disfrutar de las actividades diarias más placenteras como pasear al perro, jugar con los nietos o cuidar del jardín y las plantas. Pero también puede hacer que la rutina diaria más elemental como coger el coche o tender la colada pueda convertirse en un mal recordatorio de las limitaciones físicas.

Según señalan desde el blog dirigido a pacientes de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos, los ejercicios correctos realizados de forma adecuada pueden ser una manera duradera para atenuar el dolor de tobillo, rodilla, cadera u hombro.

   Aunque pudiera parecer que el ejercicio tiene la capacidad de agravar las articulaciones doloridas, este no es efectivamente el caso. El ejercicio puede en realidad ayudar a aliviar el dolor articular de múltiples formas:

   * El ejercicio aumenta la fuerza y flexibilidad de los músculos y del tejido conectivo que rodea las articulaciones. Cuando los músculos gruesos son más fuertes, por ejemplo, pueden ayudar a soportar la rodilla, aliviando por ello parte de la presión de las articulaciones.

   * El ejercicio alivia el agarrotamiento, que por si mismo puede ser doloroso. El cuerpo está hecho para moverse. Cuando no se realiza ejercicio, los tendones, músculos y ligamentos rápidamente se acortan y tensan. Pero el ejercicio, y el posterior estiramiento, puede ayudar a reducir el agarrotamiento y conservar o extender la amplitud de movimientos.

   * Fomenta la producción de fluido sinovial, el lubricante interior de las articulaciones. El fluido sinovial ayuda a llevar oxígeno y nutrientes a las articulaciones. Por ello, el ejercicio ayuda a mantener las articulación bien 'engrasadas'.

   * El ejercicio aumenta la producción de los componentes naturales del cuerpo que ayudan a disminuir el dolor. En otras palabras, sin ejercicio, somos más sensibles a cada punzada. Con ejercicio, se desarrolla una medida natural de protección ante el dolor.

   * Realizar ejercicio ayuda a mantener el peso bajo control, lo que puede ayudar a aliviar la presión en las articulaciones que soportan peso, como las caderas, rodillas y tobillos.

   Si todo esto no fuera suficiente, los facultativos de la Escuela de Medicina de Harvard recuerdan que el ejercicio también aumenta la producción de componentes químicos naturales en el cerebro que ayudan a fomentar el buen humor. Además de sentirnos mejor con el ejercicio, también nos sentiremos más felices, concluyen los americanos.

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