ONUSIDA reclama unir fuerzas para combatir la discriminación contra el colectivo LGTBI afectado de sida

Niñas junto a velas con forma de lazo en el Día Mundial del Sida
AMIT DAVE/REUTERS - Archivo
Publicado 16/05/2018 18:17:28CET

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

En el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (IDAHOT en sus siglas en inglés), ONUSIDA ha reclamado unir fuerzas para apoyar a las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGTBI) y sus familias que son discriminadas por estar afectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

"El estigma, la discriminación y la violencia social y física contra las minorías sexuales y de género les impiden acceder a los servicios de salud", ha señalado el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, recordando que "todo el mundo tiene derecho a la salud, sin importar su género u orientación sexual".

Los hombres homosexuales y las mujeres transgénero se encuentran entre las poblaciones más afectadas por el VIH en todo el mundo. Este dato, unido a que más del 40 por ciento de los países penaliza las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo lleva a "la criminalización de personas debido a su género u orientación sexual", lo que para ONUSIDA les empuja, en última instancia, a "la clandestinidad y a estar fuera de los servicios sociales y de salud esenciales".

Para acabar con el sida, desde ONUSIDA consideran "esencial" garantizar que las personas puedan acceder a las tecnologías de prevención del VIH, incluidos los condones y la profilaxis Pre-exposición (PrEP), y a un tratamiento y atención de calidad sin ser discriminados.

Con este objetivo, ONU Mujeres, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ONUSIDA están trabajando con la Red Global de Personas Viviendo con VIH para poner fin a todas las formas de estigma y discriminación relacionados con el VIH. La iniciativa, detallan, requerirá "un apoyo multisectorial rápido y el liderazgo de la sociedad civil", y contribuirá a alcanzar el compromiso de los Estados Miembros de las Naciones Unidas para poner fin al sida como amenaza para la salud pública para el año 2030.